Mehmet Oz, una elección polémica al timón de los programas de salud de EE.UU.
El ex cirujano cardiaco y celebridad televisiva asume el liderazgo de Medicare y Medicaid en medio de recortes presupuestarios, tensiones políticas y promesas de transformación digital
¿Quién es Mehmet Oz?
Mehmet Oz, popularmente conocido como el Dr. Oz, es un personaje que no necesita muchas presentaciones. Famoso por su programa de televisión donde abogaba por la medicina alternativa y recomendaciones dietéticas, ahora está bajo los reflectores por una razón muy diferente: ha sido confirmado como el nuevo administrador de los Centers for Medicare and Medicaid Services (CMS), nada menos que la agencia federal que supervisa los seguros de salud públicos más grandes de Estados Unidos: Medicare, Medicaid y el Obamacare.
Su designación fue aprobada por un estrecho margen de 53 votos contra 45 en el Senado, siguiendo una clara línea partidista. Con 64 años, Oz se enfrenta al reto de administrar programas que cubren aproximadamente al 50% de la población estadounidense. Un cargo delicado, poderoso, y sumido hoy en debates peligrosamente polarizados en torno al acceso a la salud, el uso de tecnologías emergentes, y presupuestos gubernamentales en retroceso.
Entre la medicina, la política y la televisión
Antes de su salto al escenario político, Oz se formó como médico en la Universidad de Pensilvania y trabajó durante años como cirujano cardiotorácico y profesor en la Universidad de Columbia. Reconocido por sus contribuciones quirúrgicas, su carrera dio un inesperado giro hacia la fama cuando comenzó a aparecer como invitado frecuente en el programa de Oprah Winfrey en los años 2000. De ahí, el salto a su propio show fue inevitable.
Durante más de una década, el Dr. Oz Show se convirtió en una fuente popular —aunque controvertida— de consejos de salud. Promovió desde suplementos dietéticos naturales hasta teorías menos que científicas sobre inmunidad y alimentación, ganando el aprecio de muchos y la crítica de la comunidad médica más ortodoxa. Según investigaciones publicadas por el British Medical Journal, la mitad de sus recomendaciones no estaban respaldadas por evidencia científica sólida. Esto le valió llamados a testificar en el Congreso y varias cartas de advertencia de entidades reguladoras.
Nueva tarea, antiguos desafíos
Desde su silla en CMS, el Dr. Oz deberá enfrentarse a decisiones que podrían afectar directamente la vida de cientos de millones de estadounidenses, sobre todo aquellos en situaciones de vulnerabilidad. Medicare brinda cobertura a personas mayores de 65 años y algunos discapacitados, mientras que Medicaid cubre a personas de bajos recursos, incluyendo mujeres embarazadas, niños y personas con discapacidad.
El momento no podría ser más crítico. El Congreso debate actualmente importantes recortes al presupuesto de Medicaid, lo que podría dejar sin cobertura a millones. Durante su audiencia de confirmación, Oz no dejó clara su postura sobre estos recortes, pero sí expresó su respaldo a la implementación de requisitos laborales para los beneficiarios de Medicaid. No obstante, advirtió que esto no debería implicar una carga administrativa excesiva que termine expulsando a personas elegibles.
Inteligencia artificial, telemedicina y vida saludable
Uno de los pilares de su visión para CMS consiste en modernizar el sistema de salud estadounidense, integrando inteligencia artificial, telemedicina y cambios en la prestación de servicios, especialmente en zonas rurales. Según Oz, estas tecnologías tienen el potencial de reducir costes y mejorar la calidad del cuidado médico. "Tenemos que tomar decisiones difíciles para mejorar la calidad del sistema", declaró en el Senado.
- Inteligencia Artificial: busca mejorar el diagnóstico precoz y eliminar ineficiencias administrativas.
- Telemedicina: promover el acceso al cuidado en áreas desatendidas o lejanas.
- Enfoque preventivo: iniciativas para combatir la obesidad, fomentar una mejor alimentación e incentivar el ejercicio físico.
Estas iniciativas, sin embargo, no están exentas de crítica. Especialistas en salud pública sostienen que si bien la IA promete mejorar el sistema, su implementación apresurada y sin supervisión podría profundizar desigualdades. Además, organizaciones de defensa de derechos temen que los requisitos laborales y otras restricciones alejen al sistema de su misión esencial: brindar acceso universal a la salud.
Un aliado de Robert F. Kennedy Jr.
Oz ha formado una relación cercana con su nuevo jefe, Robert F. Kennedy Jr., actual Secretario de Salud e impulsor del polémico movimiento "Make America Healthy Again" (MAHA). Este movimiento mezcla posturas pro bienestar (mejor alimentación, ejercicio constante, vida sin tabaco) con posiciones mucho más controvertidas, como el rechazo a los mandatos de vacunación o el cuestionamiento de estudios científicos ampliamente validados.
En línea con esa filosofía, Oz ha acogido las ideas de Kennedy, albergando reuniones con él y sus asesores en su casa en Florida. A pesar de su reputación dudosa en torno a algunos productos y tratamientos, ha defendido públicamente la vacunación. Pero las conexiones con esta corriente política-médica podrían debilitar su liderazgo, especialmente frente a las miles de personas científicas y médicas que aún luchan por restaurar la confianza en la salud pública, tras la pandemia de COVID-19.
Recortes masivos a la salud pública… menos a CMS
En los últimos días, la administración de Kennedy despidió a miles de trabajadores en varias agencias de salud pública como la FDA, CDC y NIH. CMS se salvó de un golpe tan brutal, pero aún así sufrirá una pérdida de 300 empleados, la mayoría de los cuales trabajaban en el área de salud en comunidades minoritarias y reducción de costos médicos.
Este contexto plantea dudas sobre la viabilidad real de los planes de Oz. ¿Cómo implementar cambios estructurales positivos en un ambiente de recortes y politización extrema? Su desafío interno no es menor: mantener la agencia funcional, mientras equilibra presiones ideológicas, recortes financieros y expectativas ciudadanas.
Lo que está en juego
La CMS no es simplemente otra agencia más. Administra programas con un presupuesto combinado superior a los $1,5 billones de dólares y afecta directamente la salud de más de 160 millones de personas. Cualquier cambio mal calculado puede tener consecuencias desastrosas.
Además, la percepción pública de Oz sigue siendo ambigua. Para algunos, es una figura visionaria y carismática capaz de cambiar estructuras que llevan décadas oxidadas. Para otros, es un charlatán mediático que representa una peligrosa mezcla de ciencia pop y oportunismo político.
Mientras tanto, las personas beneficiarias de Medicaid y Medicare —verdaderos protagonistas invisibles de este debate— siguen esperando respuestas concretas frente a sus necesidades cada vez más urgentes.
Una administración bajo escrutinio
El tiempo dirá si Mehmet Oz logra reconciliar su imagen televisiva con la transparencia y eficacia que exige el servicio público. La salud, como el propio Oz decía en su show, "es el bien más valioso que tenemos". Desde su nuevo puesto, ese lema se mide en vidas, más allá de cámaras, vitaminas milagrosas y eslóganes de campaña.
Con una mezcla de visión futurista, controversia ideológica e interrogantes presupuestarios, el nuevo capítulo en la vida del Dr. Oz está lejos de ser ficción. Es probablemente su operación más compleja hasta la fecha, y millones de personas dependen del resultado.