Djokovic y las estrellas del tenis exigen más dinero y voz: ¿Futuro choque de poderes en los Grand Slam?

Una carta firmada por los mejores del circuito reclama una distribución más justa de los ingresos y participación activa en las decisiones del tenis profesional

El tenis profesional se encuentra en una encrucijada histórica. Lo que antes se manejaba tras bambalinas, ahora estalla frontalmente en las oficinas de los cuatro Grand Slam. Y es que una carta firmada por 20 de los tenistas más importantes del mundo —incluidos Novak Djokovic, Jannik Sinner, Aryna Sabalenka e Iga Swiatek— reclama más dinero, mejores condiciones y, sobre todo, más participación en las decisiones que influyen directamente en sus carreras.

Esta movida, sin precedentes por su escala y por los nombres que la respaldan, ha puesto en entredicho el modelo económico del tenis profesional, especialmente el de los torneos más lucrativos del calendario: los cuatro Majors. Con Roland Garros a la vuelta de la esquina, la tensión entre jugadores y organizadores alcanza nuevos niveles.

¿Qué dice la carta?

El documento, fechado el 21 de marzo y dirigido a los representantes de los Grand Slam —Craig Tiley (Australian Open), Stéphane Morel (Roland Garros), Sally Bolton (Wimbledon) y Lew Sherr (US Open)— solicita una reunión en persona durante el Madrid Open. Su objetivo: discutir tres demandas centrales.

  1. Incremento del porcentaje de ganancias destinado a premios, proporcional al valor que los jugadores generan para el torneo.
  2. Contribución financiera a programas de bienestar de los jugadores, actualmente sostenidos principalmente por los circuitos ATP y WTA.
  3. Voz activa en decisiones estratégicas relacionadas con salud, bienestar, reglamentos y formato competitivo.

La carta incluye las firmas manuscritas de 10 de las 11 mejores tenistas del ranking femenino de la semana del 3 de marzo (con la ausencia notable de Elena Rybakina) y todos los del top 10 masculino de ese momento.

El contexto: una batalla legal en marcha

Este poderoso mensaje no se lanza en el vacío. Apenas dos semanas antes, la Asociación de Jugadores de Tenis Profesionales (PTPA), cofundada por Djokovic, presentó una demanda antimonopolio en una corte federal de Nueva York contra las organizaciones que rigen el deporte: ATP, WTA, ITF, y la Tennis Integrity Unit.

La demanda no incluye al propio Djokovic como demandante debido a su posición de liderazgo, pero sus motivaciones están presentes. El documento acusa a las entidades mencionadas de manejo restrictivo y centralizado del negocio del tenis que perjudica económicamente a los jugadores.

“El US Open generó más dinero por la venta de un solo cóctel especial ($12.8 millones) que lo que pagó en conjunto a sus campeones masculino y femenino”, señala el documento legal.

¿Cuánto dinero ganan realmente los campeones?

El US Open pagó en 2024 un total récord de $75 millones de dólares en compensación, un aumento del 15% respecto a 2023. Esta cifra incluye premios y gastos asociados, pero sigue siendo un porcentaje pequeño frente a sus ingresos anuales. Solo en 2022, el torneo generó más de $500 millones de dólares en ingresos, según Forbes.

Otros Grand Slam ofrecen sumas similares:

  • Wimbledon 2023: $64 millones en premios.
  • Roland Garros y Australian Open: alrededor de $58 millones cada uno.

“Estamos orgullosos de haber ofrecido igualdad de premios entre hombres y mujeres durante más de 50 años, y del récord histórico alcanzado este año”, respondió a través de un comunicado Brendan McIntyre, portavoz de la Asociación de Tenis de EE.UU. (USTA).

La rebelión de las raquetas: ¿Por qué ahora?

El momento no es casual. La situación post-pandemia dejó en claro algo: los torneos y federaciones salieron financieramente fortalecidos, mientras los jugadores —salvo los del top 50— vieron cómo sus ingresos se desplomaban. El calendario ultracompetitivo, los gastos de equipo (viajes, entrenadores, fisioterapeutas) y la ausencia de ingresos sostenibles fuera de las primeras rondas, afecta a cientos de jugadores que viven torneo a torneo.

Coco Gauff, campeona del US Open 2023, dijo en una reciente entrevista con ESPN:

“Es raro que el corazón de este deporte —los jugadores— tengan tan poca voz en cómo se toman las decisiones importantes. Ya es hora de cambiar eso”.

Los jugadores más ricos, al frente de la protesta

Una de las críticas comunes a este tipo de reclamos es que provienen de quienes menos lo necesitan. Djokovic, Sinner, Sabalenka o Alcaraz tienen contratos multimillonarios. Sin embargo, ellos han asumido una postura de liderazgo justamente para defender a quienes no tienen visibilidad ni poder negociador.

“Esto no es sobre mí. Es sobre los chicos y chicas del circuito que luchan por pagar su hotel”, dijo Djokovic en 2023 ante medios serbios. “Llegamos a un punto donde el sistema necesita una reestructuración desde lo financiero hasta lo organizacional”.

Modelos de negocio en el deporte: ¿Qué se reparte en otros circuitos?

En comparación con otros deportes, el reparto de ingresos en el tenis luce desequilibrado:

  • NBA: los jugadores reciben el 50% de los ingresos generados por la liga.
  • Fútbol (UEFA Champions League): los clubes reciben 60-65% del total ingresado por derechos de transmisión.
  • Golf (PGA Tour): con la irrupción de LIV Golf, los premios se duplicaron en muchos torneos.

En el tenis, los jugadores apenas rozan el 15-18% del ingreso total de un torneo Grand Slam, según reportes de la PTPA. La diferencia es abismal.

¿Qué respuestas pueden esperar?

Hasta ahora, los organizadores han respondido con palabras diplomáticas y apertura al diálogo, pero sin compromisos concretos. El verdadero reto será equilibrar el modelo económico sin comprometer la estabilidad financiera de torneos que también financian el desarrollo juvenil, instalaciones y personal técnico.

El caso recuerda a una histórica declaración del tres veces campeón de Wimbledon Boris Becker en los años 90:

“Los jugadores solo ven premios en efectivo. Los organizadores ven sponsors, TV, merchandising. Y ahí radica la pelea”.

La pregunta clave es si los Grand Slam verán esta carta como una amenaza o una oportunidad para reformar un sistema que, aunque exitoso a nivel macroeconómico, muestra grietas de inequidad profundas.

Roland Garros: ¿próxima parada para la protesta?

Con el Abierto de Francia empezando el 25 de mayo, todas las miradas están puestas en lo que podría convertirse en un evento no solo deportivo, sino también político dentro del mundo del tenis. Se espera que representantes de los jugadores se reúnan con organizadores durante el Madrid Open, pero el tiempo apremia.

Mientras tanto, la carta ya ha dejado su huella: el mensaje es claro, transversal y poderoso. Las estrellas ya no quieren ser solo embajadores en la pista. Quieren, y merecen, ser parte del directorio.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press