Los millonarios del diamante: Así se reparten las fortunas en la MLB 2025
Juan Soto encabeza la lista de los jugadores mejor pagados en las Grandes Ligas con un salario sin precedentes. ¿Cómo influye el dinero en el equilibrio competitivo del béisbol?
Hasta hace no mucho, ver un jugador de béisbol con un contrato superior a 20 millones de dólares por temporada era símbolo de exclusividad. En 2025, esa cifra se ha multiplicado exponencialmente. Un total de 526 jugadores en las Grandes Ligas ganan más de 1 millón de dólares. Incluso, el pelotero mejor pagado supera los 60 millones. ¿Qué nos dice esto sobre el estado actual del béisbol profesional?
Juan Soto, el nuevo rey del salario
El jardinero dominicano Juan Soto, ahora con los Mets de Nueva York, lidera el ranking de salarios con una gigantesca suma de $61,875,000 en 2025. Esta cifra marca un récord histórico en el béisbol profesional. Soto, de apenas 26 años, firmó un contrato masivo tras ser traspasado desde los Padres de San Diego.
¿Qué justifica este salario? Soto es un fenómeno ofensivo. En 2024, bateó .319 con 43 jonrones y un OPS+ de 178, consolidándose como uno de los jugadores más temidos del planeta. Los Mets le apuestan no solo a su talento, sino a su capacidad de atraer a los fanáticos del béisbol dominicano y latino, una estrategia no solo deportiva, sino comercial.
Jugadores por encima de los 30 millones de dólares
En total, 15 jugadores ganan más de 30 millones este año:
- Juan Soto (NYM): $61.8M
- Zack Wheeler (PHI): $42M
- Aaron Judge (NYY) y Jacob deGrom (TEX): $40M
- Anthony Rendon (LAA): $38.5M
- Carlos Correa (MIN): $37.3M
- Mike Trout (LAA): $37.1M
- Gerrit Cole (NYY): $36M
- José Altuve (HOU): $33M
- Corey Seager (TEX): $32.5M
- Francisco Lindor (NYM): $32.4M
- Tyler Glasnow (LAD) y Giancarlo Stanton (NYY): $32M
- Corbin Burnes (ARI): $30.7M
- Pete Alonso (NYM): $30M
Estas cifras reflejan el auge económico de las Grandes Ligas, impulsado por derechos de transmisión masivos (Fox, ESPN, TBS), acuerdos de merchandising, y un auge en la asistencia post-pandemia. También, revelan la creciente desigualdad económica entre equipos.
Equipos grandes vs. los 'underdogs'
Los equipos con mayor nómina siguen siendo los sospechosos habituales: Yankees, Mets, Dodgers, Filis y Angels. Sus nóminas están plagadas de jugadores que ganan más de 20 millones por año. La capacidad de competir económicamente les permite asumir el riesgo de salarios enormes o contratos largos (muchos hasta los 35 años o más del jugador).
Por otro lado, equipos con enfoques analíticos y presupuestos más modestos como los Rays de Tampa Bay, Guardians de Cleveland o Marlins de Miami dependen de jóvenes promesas, trades inteligentes y contratos pre-arbitraje. En muchos clubes, el jugador mejor pagado apenas llega a los 5 o 6 millones.
¿Buena inversión?
Algunos contratos son polémicos. El de Anthony Rendon, por ejemplo, es una losa para los Angels. Ha jugado menos del 40% de los partidos desde que firmó por $245 millones en 2020. En contraste, jugadores como Bryce Harper, Freddie Freeman o Shohei Ohtani (con su contrato parcialmente diferido) representan una combinación más exitosa de valor deportivo y marketing.
Los contratos diferidos: otra artimaña
Varios jugadores tienen gran parte de su salario diferido, lo que hace que las cifras reales sean un poco engañosas. Por ejemplo, Shohei Ohtani, oficialmente con un salario de $28,213,523 en 2025, recibirá la mayor parte de su contrato de $700 millones entre 2035 y 2045.
Esto no solo ayuda al equipo a tener más flexibilidad en la nómina actual, sino que también mejora el roster alrededor del jugador estrella. El diferimiento es una estrategia contable popular entre los conjuntos con mentalidad a largo plazo, como los Dodgers.
Latinoamérica, bien representada
El dominio latino en los salarios elevados es claro. Además del mencionado Soto, otros nombres como Francisco Lindor (PR), Carlos Correa (PR), José Altuve (VEN), Vladimir Guerrero Jr. (DOM) y Rafael Devers (RD) confirman la influencia caribeña en la élite del béisbol.
En total, al menos 20 de los 50 jugadores mejor pagados provienen de países de habla hispana. Estas cifras demuestran no solo la calidad de talento sino el impacto cultural y comercial que tienen en las Grandes Ligas.
¿Es sostenible este nivel de gasto?
Mientras los ingresos de MLB se mantengan fuertes —en 2023 la liga generó más de $11 mil millones en ingresos— los salarios seguirán subiendo. Aun así, los expertos advierten que aumentos desmedidos sin control salarial pueden afectar la capacidad de competir de muchos equipos y alienar a las pequeñas franquicias.
"El béisbol siempre ha sido un deporte de mercados desiguales. Pero si no se establecen mecanismos para fomentar la competitividad, el espectáculo podría sufrir", comentó Mike Petriello, analista de MLB Network.
Grandes contratos atraen miradas, y aunque el desempeño no siempre los justifica, el efecto marketing de fichajes estelares es innegable. Juan Soto no solo es un cañonero, sino una marca global.
¿Quién será el próximo en romper la banca?
Jugadores como Julio Rodríguez, Bobby Witt Jr., Elly De La Cruz y Jackson Chourio prometen ser los próximos receptores del megacontrato. Con temporadas consistentes y cara visible de sus respectivos clubes, no faltarán los equipos inclinados a firmarlos a largo plazo.
En la era del data-driven baseball, el talento joven ya no necesita esperar a los 30 para hacerse millonario. Esa es la nueva norma.
El futuro del dinero en MLB
Cada vez es más común ver contratos que incluyen incentivos por rendimiento, diferimientos salariales o cláusulas de opción del jugador. Los representantes y agentes (como Scott Boras) han perfeccionado el arte de crear pactos inteligentes que definen el futuro de las franquicias.
La evolución salarial del béisbol es también un reflejo de cómo ha cambiado el negocio. De un deporte local a un fenómeno global. El dinero habla, y en las Grandes Ligas, habla en cifras récord.