Jokic deslumbra con 61 puntos, pero los Timberwolves se imponen en un duelo épico

Nikola Jokic firmó el tercer triple-doble de 60 puntos en la historia de la NBA, pero Anthony Edwards y Nickeil Alexander-Walker llevaron a Minnesota a una victoria inolvidable sobre Denver

Por más que Nikola Jokic hiciera historia con una actuación de leyenda, los Timberwolves de Minnesota demostraron que el baloncesto es un juego de conjunto y sobrevivieron a una batalla épica ante los Nuggets de Denver, ganando 140-139 en doble tiempo extra.

Un duelo cargado de intensidad de postemporada

En un Palacio de la Pepsi (Ball Arena) abarrotado, todo fue tensión, calidad y emociones. La noche parecía destinada a ser recordada exclusivamente por Nikola Jokic, quien anotó 61 puntos, la cifra más alta en su carrera y del presente curso NBA. Además, el serbio añadió 10 rebotes y 10 asistencias, consiguiendo así el tercer triple-doble de al menos 60 puntos en la historia de la liga.

Pero los Timberwolves, con sangre fría y nervios de acero, disputaron uno de sus partidos más combativos de la temporada, encabezados por Anthony Edwards con 34 puntos y un banco que aportó nada menos que 40 unidades.

El clímax: Un anticlimático final lleno de drama

Con solo 0.1 segundos restantes en el segundo tiempo extra, el base canadiense Nickeil Alexander-Walker fue enviado a la línea tras una insólita falta cometida por Russell Westbrook, quien había robado el balón, fallado una bandeja y cometido la infracción en la esquina derecha de la cancha. Alexander-Walker anotó dos de los tres tiros libres, y erró el último deliberadamente para finalizar el partido y sellar la victoria.

Jokic y su noche histórica

Lo que realizó Nikola Jokic el martes por la noche entra en los anales del baloncesto. Su línea estadística fue: 61 puntos, 10 rebotes, 10 asistencias, con 18 de 29 tiros de campo acertados (¡incluyendo seis triples!) y 19 de 23 desde la línea de tiros libres. Además, jugó 52 minutos y 38 segundos sin salir desde el descanso. La última vez que se vio un rendimiento semejante fue cuando James Harden y Luka Dončić lograron hazañas similares.

“Es uno de los mejores partidos que he jugado en mi vida, pero no se siente así cuando pierdes”, dijo Jokic tras el encuentro.

21 cambios de liderazgo y dos tiempos extras

El vaivén de este partido fue digno de un duelo de playoffs. Desde el primer cuarto, donde Denver sacó ventaja de 16 puntos, hasta el final del segundo tiempo extra, el marcador cambió de manos en 21 ocasiones. El encuentro fue una clase magistral de capacidades tácticas, resistencia física y compromiso emocional.

Jokic empató el juego en el tiempo reglamentario (112) con dos tiros libres a falta de 13.9 segundos. Luego, volvió a empatar las acciones en la primera prórroga (125) con un flotador a falta de 7.3 segundos. Su instinto competitivo parecía insaciable.

Anthony Edwards, silencioso pero efectivo protagonista

Mientras Jokic brillaba con luz propia, Anthony Edwards fue fundamental para Minnesota. No solo lideró en puntos, sino que asumió control en momentos críticos, repartió juego y defendió con intensidad. Su madurez en cancha continúa consolidándose, y su capacidad de cerrar partidos ha sido vital en la racha actual de su equipo.

Con esta victoria, los Timberwolves han vencido a los Nuggets en seis ocasiones consecutivas (incluyendo playoffs), una tendencia que sin duda incomoda a los actuales campeones defensores de la NBA.

Una batalla sin sus piezas completas

Este partido también tuvo ausencias significativas en ambas escuadras. Por los Timberwolves, Naz Reid y Donte DiVincenzo fueron suspendidos por un altercado contra los Pistons, mientras que Denver no contaba con sus titulares Jamal Murray (lesión de isquiotibial) ni Michael Porter Jr. (asuntos personales).

Pero fue el banquillo de Minnesota el que marcó la diferencia: 40 puntos contra solo 14 de los suplentes de Denver. Un reflejo de la profundidad de plantilla y la capacidad de Chris Finch para involucrar a todo su roster.

Números clave del encuentro

  • Tiros de campo: Minnesota 50/99 (50.5%) – Denver 48/86 (55.8%)
  • Puntos desde el banco: MIN 40 vs DEN 14
  • Pérdidas de balón: MIN 13 – DEN 10
  • Rebotes: MIN 44 vs DEN 39
  • Asistencias: MIN 27 – DEN 30
  • Triple-doble históricos con 60 puntos: Wilt Chamberlain (1968), James Harden (2018), Nikola Jokic (2025)

Timberwolves y Nuggets: ¿una rivalidad al rojo vivo?

Aunque los Nuggets son los campeones actuales y cuentan con una de las duplas más completas (Jokic–Murray), los Timberwolves se han convertido silenciosamente en una pesadilla para Denver. Desde la temporada pasada, Minnesota ha ganado todos sus enfrentamientos directos, y esta victoria en Denver refuerza la idea de que podría haber una rivalidad en ciernes en la Conferencia Oeste.

“Les ganamos seis veces seguidas, pero no es ninguna garantía. Respetamos a Denver por lo que son, pero sabemos que podemos competir con cualquiera”, comentó Edwards en la rueda de prensa postpartido.

¿Podría Jokic llevarse el MVP?

Es imposible ignorar la creciente presión para que Nikola Jokic reciba su tercer premio MVP. Con promedios que superan los 28 puntos, 12 rebotes y 9 asistencias por partido, y un equipo en los primeros puestos del Oeste, la candidatura del serbio es tan sólida como nunca.

Sin embargo, partidos como este donde su heroísmo no logra una victoria también abren el debate sobre cuánto impacto tiene el esfuerzo individual cuando no se traduce en resultados. Aun así, su consistencia es digna de estudio.

Lo que sigue para ambos equipos

  • Denver Nuggets: enfrentan a San Antonio Spurs el miércoles, buscando retomar ritmo en casa, donde han caído a marca de 18-3 cuando van ganando después del primer cuarto.
  • Minnesota Timberwolves: viajarán a Brooklyn para medirse con los Nets el jueves, intentando mantener impulso tras una de las victorias más estimulantes de su temporada.

Una noche para recordar

Este encuentro no fue simplemente un juego más de temporada regular. Fue una obra maestra dramática entre dos grandes de la Conferencia Oeste, con altibajos, héroes conocidos y nuevos, decisiones tácticas arriesgadas y una pizca de caos. Si este partido es una antesala de lo que podría ser una serie de playoffs, entonces los fanáticos del baloncesto deben estar preparados para una montaña rusa emocional de proporciones olímpicas.

En cada jugada, en cada canasta, se respiraba intensidad. Y aunque Jokic se robó todos los titulares con su noche histórica, fue Minnesota quien salió con la victoria. Y en la NBA, al final del día, eso es lo que realmente cuenta.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press