Gaza al límite: crece la crítica interna a Hamas en medio del sufrimiento

Por primera vez en años, miles de palestinos protestan contra Hamas en Gaza mientras el conflicto con Israel arrasa con vidas y hogares, evidenciando una crisis de liderazgo e incertidumbre.

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Una protesta sin precedentes en las calles de Gaza

La Franja de Gaza, tristemente conocida por sus devastadores ciclos de violencia, ha sido escenario de una oleada sin precedentes de protestas contra el grupo que gobierna de facto el territorio desde 2007: Hamas. En una región donde la disidencia a menudo ha sido silenciada con represión brutal, miles de personas se manifestaron en contra de la organización islamista en medio de bombardeos israelíes, una continua crisis humanitaria y un futuro incierto.

"La protesta no era por política. Era por nuestras vidas", explicó Mohammed Abu Saker, un padre de familia de Beit Hanoun que se unió a las manifestaciones, en declaraciones recogidas por medios internacionales. Sus palabras reflejan el sentimiento generalizado de desesperación de una población que sufre bajo múltiples frentes: el asedio militar israelí, la inercia de la comunidad internacional y el autoritarismo de Hamas.

Represión sistemática bajo el control de Hamas

Desde que Hamas tomó el control del enclave costero tras expulsar a las fuerzas de Fatah en 2007, ha instaurado una estructura de vigilancia y represión interna. Las expresiones públicas de disenso han sido raras y, cuando han ocurrido, han sido duramente reprimidas con detenciones, torturas y, en algunos casos, ejecuciones extrajudiciales.

Human Rights Watch y otros organismos de derechos humanos han documentado durante años una serie de abusos por parte del gobierno de Hamas, incluidos castigos colectivos y represión violenta contra quienes cuestionan su autoridad.

Durante la guerra actual, los palestinos que hablaron con medios internacionales lo hicieron bajo condición de anonimato, temiendo represalias. La constante presencia de agentes de seguridad vestidos de civil en las calles sirve tanto para mantener la "seguridad" como para disuadir cualquier forma de protesta abierta contra el grupo.

Entre el fuego cruzado de Hamas e Israel

Las críticas a Hamas surgen en un contexto de profunda tragedia humanitaria. El Ministerio de Salud de Gaza, que depende del gobierno de Hamas pero está dirigido por profesionales médicos, ha reportado más de 50,000 palestinos fallecidos desde que reinició el conflicto en octubre de 2023, muchos de ellos mujeres y niños. Según Naciones Unidas, a pesar de las limitaciones y falta de verificación independiente, estas cifras son consideradas "razonablemente fiables".

Israel, por su parte, justifica sus acciones alegando que Hamas utiliza zonas densamente pobladas como escudos humanos. Afirma haber eliminado alrededor de 20,000 combatientes, aunque no ha presentado pruebas detalladas que respalden esa cifra.

El entorno bélico también ha dificultado fuertemente la realización de encuestas formales sobre la popularidad de Hamas. La presión social, el miedo y la falta de acceso hacen que la recopilación de datos sea totalmente fragmentaria.

¿Es popular Hamas entre los palestinos?

La pregunta sobre la legitimidad o popularidad de Hamas es espinosa. Según el Centro Palestino de Estudios de Política y Encuestas, antes del inicio de la guerra actual, el apoyo popular estaba dividido entre Hamas y el movimiento secular Fatah, liderado por el presidente Mahmud Abbas. Tras el ataque de Hamas a Israel el 7 de octubre de 2023 —que dejó 1,200 israelíes fallecidos—, el apoyo al grupo se disparó momentáneamente en Cisjordania, pero en Gaza volvió pronto a niveles anteriores.

“No diría que es popular ni impopular en este momento", comentó Tahani Mustafa, analista del International Crisis Group. La falta de elecciones transparentes desde 2006 y la ausencia de alternativas viables han hecho que muchos palestinos vean en Hamas una fuerza inevitable más que una opción legítima.

En Gaza, esa percepción parece estar cambiando. La reciente oleada de protestas representa una señal de fatiga generalizada. Como expresó Abed Radwan, uno de los participantes: “Nuestros hijos han muerto. Nuestras casas han sido destruidas... la protesta fue contra todos: Hamas, Israel, las otras facciones y la indiferencia del mundo.”

Netanyahu, bajo la lupa internacional

En el plano internacional, las tensiones también se están agudizando. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, enfrenta una orden de arresto emitida en noviembre de 2023 por la Corte Penal Internacional (CPI), bajo la acusación de crímenes de guerra y uso del hambre como táctica militar al restringir la ayuda humanitaria en Gaza.

A pesar de ello, Netanyahu ha sido recibido con honores por su homólogo húngaro, Viktor Orbán, durante su reciente visita a Budapest. Orbán, líder de una política abiertamente "iliberal", ha respaldado a Netanyahu y ha llegado a sugerir que Hungría podría abandonar la CPI, institución a la que pertenece desde 2001.

Este gesto ha sido duramente criticado por organismos internacionales de derechos humanos. Erika Guevara-Rosas de Amnistía Internacional declaró: "Hungría debe detener a Netanyahu si pisa su territorio y entregarlo a la Corte".

Hamas, sin oposición ni sucesor en Gaza

A pesar de las críticas internas, Hamas sigue sin enfrentar una oposición organizada o viable en su territorio. El presidente Abbas, con 89 años y mandatado desde 2005, ha retrasado reiteradamente elecciones nacionales bajo el argumento de restricciones israelíes. Su gobierno, con sede en Cisjordania, es ampliamente visto como ineficiente y corrupto.

Hamas ha declarado su disposición a ceder el poder a otros actores palestinos, pero se niega a desarmarse ni aceptar el exilio. Sin una alternativa creíble, los palestinos se encuentran atrapados entre una fuerza ocupante y un gobierno autoritario que no ofrece soluciones.

Además, para muchos palestinos, criticar la resistencia armada contra Israel es considerado traición. De hecho, como explicó Tahani Mustafa: "Hay una línea roja en el discurso nacional palestino: no se critica la resistencia armada".

¿Qué viene para Gaza?

La situación en Gaza representa el fracaso de la diplomacia internacional, del derecho internacional humanitario y de los actores palestinos en ofrecer una solución duradera. A medida que las bombas caen, los pañales escasean, las ONGs claman auxilio y los niños mueren por desnutrición, el pueblo gazatí está empezando a alzar su voz contra todos —incluyendo a quienes prometían defenderlos.

La rebelión silenciosa en las calles de Gaza refleja un hartazgo que podría convertirse en un punto de inflexión. Si algo deja claro este momento histórico, es que incluso en los contextos más extremos, las personas buscarán formas de sobrevivir, de exigir dignidad y de decir basta.

¿Será escuchado este grito por la comunidad internacional?

Este artículo fue redactado con información de Associated Press