Dustin May: El regreso milagroso de 'Big Red' a la loma de los Dodgers
Entre cirugía esofágica, lesiones y redención, el abridor de Los Ángeles vivió su noche más significativa en las Grandes Ligas en una victoria histórica sobre los Bravos
El martes 1 de abril de 2025 marcó algo más que el inicio de una nueva serie entre Dodgers y Bravos. Fue, sobre todo, la noche que vio el renacer de Dustin May, un lanzador que enfrentó más que lesiones físicas: luchó por su vida y venció.
Una noche para recordar en el Dodger Stadium
Con 50,182 fanáticos llenando las gradas del Dodger Stadium, May subió al montículo como si fuera su debut. No porque no haya lanzado antes —lo ha hecho y con efectividad— sino porque su historia reciente es diferente. Se había ausentado desde el 17 de mayo de 2023 tras sufrir una lesión en el tendón flexor de su brazo derecho y posteriormente, una desgarradora experiencia que casi le costó la vida.
El resultado: 5 entradas, 1 hit, 1 carrera no merecida, 6 ponches y 3 boletos. Todo esto en una victoria por 3-1 sobre los Atlanta Braves, quienes cayeron a un deplorable 0-6 para iniciar la temporada. Mookie Betts, declarado como el MVP de la Liga Nacional en 2024, conectó un cuadrangular de dos carreras que marcó el rumbo del encuentro.
La ensalada que casi mata a un grande
La historia de Dustin May tomó un giro inaudito fuera del diamante. En una cena rutinaria con su esposa, al ingerir una ensalada, un pedazo de lechuga se atoró en su garganta. Intentó aclararla con agua, pero lo que parecía algo común derivó en una perforación del esófago. El dolor en el pecho y estómago fue insoportable, y acudió al hospital justo a tiempo para una cirugía de emergencia.
“Es una de esas historias que suenan inventadas, pero fue totalmente cierta”, dijo Mookie Betts.
Los médicos le explicaron que, de no haber llegado cuando lo hizo, pudo haber tenido consecuencias fatales. Desde entonces, el enfoque de May cambió radicalmente: “Solo quería sobrevivir, volver a ver el amanecer al día siguiente”, confesó.
Un símbolo de fe y resiliencia
Conocido por su cabellera rojiza y apodo “Big Red”, Dustin May no solo recuperó su brazo, también su espíritu. El martes, antes de lanzar su primer pitcheo —una recta sinker de 96 mph—, cerró los ojos y dirigió su rostro al cielo.
“Le estaba agradeciendo al Señor por la oportunidad de volver”, afirmó el lanzador.
A los 26 años, May vive una etapa distinta. Más pausado, más adulto, más presente. “Antes, cada lanzamiento era una montaña rusa emocional. Ahora veo la vida de otra forma”, aseguró.
Los Dodgers hacen historia con su inicio perfecto
La victoria del martes no solo fue celebración individual, también colectiva: con marca de 7-0, los Dodgers igualaron a los New York Yankees de 1933 como los únicos campeones defensores que comenzaron una temporada de MLB con un invicto así de largo.
Solo en tres ocasiones en la historia de la franquicia —contando su etapa en Brooklyn—, los Dodgers han tenido mejor inicio:
- 1955 - 10-0 (campeones ese año)
- 1940 - 9-0
- 2025 - 7-0 (actual)
La ofensiva también estuvo liderada por Mookie Betts, quien conectó su tercer cuadrangular productor para darle vuelta al marcador en la sexta entrada. Shohei Ohtani, bateador designado, siguió su buena racha anotando carrera por séptimo juego consecutivo.
Error de Betts, redención con el bat
Curiosamente, el único error defensivo que permitió la carrera de Atlanta fue de Betts, quien juega ahora como campocorto. Un mal tiro a primera base abrió la puerta, pero el MVP respondió con su bate y dejó sin efecto su equivocación.
May no mostró molestia; hoy su perspectiva es otra. Sabe que está vivo, sano y de nuevo en la cúspide. De hecho, al concluir la segunda entrada tras el error, se limitó a decir:
“Eso fue cosa del juego. Sé que Mookie hará la siguiente”.
Una rotación sólida pese a las bajas
Los Dodgers iniciaron la temporada 2025 con interrogantes, especialmente en el pitcheo. Pero con Blake Snell (1-0, 3.60 ERA) ya mostrando consistencia, y ahora May regresando como si nunca se hubiese ido, el equipo parece no tener grietas. El bullpen, liderado por Anthony Banda (2-0) y Tanner Scott (2do salvado), también respondió bien ante los peligrosos bates de Atlanta.
El detalle que enamoró al público: Teoscar Hernández y la jugada del partido
Otra acción que elevó la intensidad del duelo fue protagonizada por el jardinero derecho, Teoscar Hernández. En el séptimo inning, capturó una línea potente de Drake Baldwin mientras su cuerpo salía proyectado hacia la grada. Atrapo, cayó al otro lado del muro y, como en una película, se levantó con la pelota en el guante mientras el estadio estallaba en ovación.
¿Dónde se coloca May entre los grandes regresos del béisbol?
La historia de Dustin May evoca otros regresos brillantes en las Grandes Ligas. Por ejemplo:
- Jon Lester, quien regresó tras superar el linfoma no-Hodgkin.
- Josh Hamilton, batallando adicción para lograr un MVP en 2010.
- Rich Hill, quien pasó por una travesía de lesiones antes de cimentarse como figura veterana.
Pero lo de May adquiere un perfil único: una mezcla de milagro médico, fe espiritual y determinación profesional. Una carrera que pudo terminar sin gloria ahora se escribe en presente con esperanza.
Lo que viene: ¿puede May sostener este nivel?
Es muy pronto para proyectar, sin embargo, si mantiene una salud óptima y control sobre su comando, May podría insertarse cómodamente como el tercer brazo de élite en la rotación, detrás de Snell y Yamamoto. Su arsenal, basado en velocidad y movimiento, se mantiene intacto.
En sus nueve aperturas previas en 2023, había dejado marca de 4-1 con efectividad de 2.63. Su tasa de ponches por cada 9 innings era 10.2. Números que respaldan su nivel y potencial inmediato.
Un mensaje más grande que el béisbol
En tiempos donde el deporte se llena de cifras, contratos multimillonarios y especulación constante, la historia de Dustin May recuerda lo esencial: la vida es frágil, pero la voluntad humana es poderosa. A veces, simplemente estar vivo y en pie ya es una victoria —el béisbol viene como agregado.
Así, mientras los Dodgers buscan otro título y los Bravos intentan evitar un colapso inicial, una cosa es segura: Dustin May ya ganó el juego más importante de todos.