Barcelona y Real Madrid reavivan el Clásico en la final de la Copa del Rey 2025
El conjunto blaugrana vence al Atlético en el Metropolitano y se enfrentará al eterno rival en una final inédita desde 2014
El Camp Nou sonríe nuevamente. El FC Barcelona se metió en su primera final de la Copa del Rey en cuatro años, y lo ha hecho de manera dramática, tras superar por 1-0 al Atlético de Madrid en el Metropolitano y avanzar por un global de 5-4, después del trepidante empate 4-4 en la ida disputada en febrero. El fútbol español se prepara para una final soñada entre sus dos gigantes: Barcelona y Real Madrid.
Un Clásico con sabor a revancha
La final del próximo 26 de abril en Sevilla será el primer Clásico que decide la Copa del Rey desde la temporada 2013-14, cuando el Real Madrid de Carlo Ancelotti, impulsado por un juvenil Gareth Bale, venció 2-1 a los culés en Mestalla gracias a una galopada inolvidable del galés.
Ahora, once años después, los caminos vuelven a cruzarse por el título copero. Pero los contextos no podrían ser más distintos. Mientras el Real Madrid llega como reciente campeón defensor (al haber ganado la Copa en 2023 ante Osasuna) y líder de LaLiga EA Sports, el Barça de Xavi busca consolidarse tras temporadas inestables y recuperar su hegemonía en España.
Ferran Torres, el héroe inesperado
El gol decisivo del partido fue obra de Ferran Torres al minuto 27, tras una exquisita asistencia de la joya blaugrana Lamine Yamal. El tanto fue una muestra de lectura táctica y definición clínica del delantero ex Manchester City, quien ha tenido altibajos desde su llegada a la Ciudad Condal, pero que ha mostrado su mejor versión en momentos importantes.
“Ha sido un partido muy difícil. Sabíamos que el Atlético se iba a venir con todo y Lamine me dejó solo con un pase espectacular. Solo tuve que colocarla”, comentó Ferran a pie de campo tras el encuentro.
El Atlético, por su parte, tuvo escasas oportunidades claras. Un gol de Alexander Sorloth fue anulado por fuera de juego al minuto 69, y poco más generaron los colchoneros, a pesar del empuje de su afición.
La pesadilla doméstica del Atlético continúa
El Metropolitano no ha sido una fortaleza en las grandes citas para el cuadro de Diego Simeone. Tras la eliminación en octavos de Champions ante el Real Madrid (en penales), el Atleti vuelve a decir adiós en casa, ahora en una semifinal copera. La última vez que el conjunto rojiblanco llegó a la final fue en 2013, cuando precisamente superó al Madrid y se coronó con su décimo título copero.
Esta nueva eliminación revive cuestionamientos sobre la dirección deportiva y sobre la misma capacidad del “Cholo” para reencontrar la fortuna en competiciones eliminatorias.
31 Copas, pero con sed de revancha
Barcelona es el club más laureado en la historia de la Copa del Rey con 31 títulos, pero no levantaba el trofeo desde la final de 2021, en la que goleó 4-0 al Athletic Club. Desde entonces, ha vivido eliminaciones prematuras y un proceso de reconstrucción bajo la tutela de Xavi Hernández, quien ahora se ve más respaldado que nunca tras encadenar el tercer triunfo seguido ante el Atlético en Copa.
La motivación de enfrentar y superar al acérrimo rival no puede subestimarse. Y más aún tras las dolorosas derrotas en competiciones europeas que han mermado el entusiasmo culé en temporadas recientes.
Un Clásico que promete alta tensión
Será el tercer Clásico de la temporada: Barcelona venció 4-0 en LaLiga en octubre, y 5-2 en la Supercopa en enero. Sin embargo, nada se asemeja a una final copera. Se espera que ambos clubes lleguen con nóminas completas y gran parte del desenlace podría depender del estado de figuras como Vinícius, Bellingham, Lewandowski o Pedri.
Además, ambos están vivos en Champions League, lo que abre la posibilidad de un cuarto enfrentamiento en Europa, algo que no ocurre desde la histórica semifinal de 2011, con aquel rugido mítico de Messi en el Bernabéu.
Duelo de técnicos: Xavi vs Ancelotti
Si bien el italiano Carlo Ancelotti ostenta mucha más experiencia y títulos en su haber, el factor emocional podría jugar a favor de un Xavi Hernández cada vez más convencido de su proyecto. Esta final representa una gran oportunidad para Xavi de sumar su primer gran título nacional como entrenador (la Supercopa tiene menos peso) y reafirmar que el nuevo Barça tiene carácter y talento.
Por otro lado, Ancelotti busca cimentar aún más su estatus legendario en Madrid con un nuevo doblete Liga-Copa y, por qué no, cerrar con pancarta europea.
La Copa como termómetro emocional
Más allá del trofeo, ésta es una final de impacto emocional. El club que la pierda quedará tocado anímicamente para la recta final de temporada. Por ello, más que un simple partido, este Clásico podría definir el ánimo con el que ambos lleguen a mayo, mes clave en la Champions League y en LaLiga.
Desde la organización, la RFEF confirmó que el partido se disputará en el estadio La Cartuja de Sevilla, con aforo para 60.000 espectadores y con previsiones de seguridad excepcionales.
Un posible nuevo capítulo europeo
Ambos clubes están en cuartos de final de la Liga de Campeones, y si avanzan, podrían enfrentarse nuevamente en semifinales. Un Clásico continental. Esto elevaría el 2025 a uno de los años con más enfrentamientos entre barcelonistas y madridistas en toda la historia, como ocurrió en 2011, cuando se midieron en cuatro ocasiones en apenas un mes.
Más que fútbol
Estos encuentros siempre son más que fútbol. Son duelos culturales, históricos, sociales y económicos. Las audiencias televisivas globales del Clásico superan habitualmente los 600 millones de espectadores, convirtiéndolo en uno de los espectáculos deportivos más vistos del planeta.
El Clásico es pasión ibérica, poesía táctica y fuego competitivo. Y que se decida un título nacional tan importante después de más de una década solo aumenta la expectativa.
Que ruede el balón en Sevilla.