Agentes sin control: el polémico arresto de ICE que paralizó un juicio en Boston

Críticas, tensión judicial y derechos vulnerados: la detención de un imputado por un agente federal en pleno proceso legal desata indignación en Massachusetts

Una detención que rompió todas las reglas

El sistema judicial estadounidense fue sacudido por un controvertido incidente en Boston que pone en tela de juicio la actuación de la agencia federal de inmigración ICE (U.S. Immigration and Customs Enforcement). La detención de Wilson Martell-Lebron, un acusado que estaba siendo procesado en un tribunal estatal, fue calificada como "imprudente y alarmante" por el fiscal de distrito del condado de Suffolk, Kevin Hayden.

La acción, llevada a cabo por el agente de ICE Brian Sullivan, ocurrió en medio del juicio, justo después del inicio de los alegatos iniciales. Su aprehensión no sólo interrumpió el proceso judicial, sino que desencadenó una oleada de críticas desde instituciones judiciales y de derechos civiles. La jueza de la Corte Municipal de Boston tomó cartas en el asunto e, incluso, acusó al agente de desacato.

¿Quién es Wilson Martell-Lebron y por qué estaba siendo juzgado?

Martell-Lebron, oriundo de la República Dominicana y residente en Massachusetts con su familia, estaba siendo juzgado por alegadamente falsificar información en la solicitud de su licencia de conducir. Específicamente, se le acusó de mentir sobre su identidad.

No obstante, no era un caso particularmente grave o violento. El proceso judicial seguía su curso, hasta que la intervención de ICE cambió todo el panorama.

El conflicto: ICE lo arresta en medio del juicio

El jueves del juicio, justo después de los alegatos iniciales y el testimonio de los primeros testigos, agentes de ICE irrumpieron en el exterior del tribunal y se llevaron a Martell-Lebron. Según declaraciones de testigos y representantes legales, los agentes:

  • No se identificaron como funcionarios de ICE.
  • Lo subieron a una camioneta sin mayor explicación.
  • No notificaron previamente al tribunal ni garantizaron el retorno del acusado para continuar el juicio.

El agente implicado, Brian Sullivan, se negó a devolver al acusado a la sala de juicio al día siguiente. Como consecuencia, la jueza desestimó los cargos contra Martell-Lebron y declaró a Sullivan en desacato.

Reacciones contundentes: “Reprobable y perjudicial”

El fiscal de distrito desató duras críticas contra ICE el miércoles. Kevin Hayden dijo en una rueda de prensa:

“Estoy profundamente preocupado. Las acciones de ICE no solo perjudicaron el proceso judicial, sino que también socavaron la seguridad pública.”

Además, señaló que la presencia creciente de agentes migratorios en tribunales tiene un efecto disuasorio en las víctimas, testigos e incluso miembros del jurado:

“Estamos viendo que personas se rehúsan a testificar o compartir detalles claves de casos por temor a ser detenidas. Esto compromete la justicia.”

Una política federal que genera tensión

Durante la presidencia de Donald Trump, las detenciones de ICE en espacios sensibles como escuelas, iglesias, hospitales y tribunales aumentaron significativamente. En 2011 existía una política que recomendaba evitar estos lugares, pero fue revocada más adelante bajo su mandato.

Actualmente, ICE está autorizado a realizar arrestos en o alrededor de los juzgados si tiene información creíble sobre la presencia de personas indocumentadas, y siempre que no existan prohibiciones legales locales o estatales.

Este incidente en Boston pone en evidencia cómo las decisiones federales perjudican la coordinación con autoridades estatales y cómo el excesivo celo migratorio puede socavar el derecho básico a un juicio justo.

¿Dónde falló la cadena de mando?

Uno de los aspectos más inquietantes de este incidente es que, según la defensa de Martell-Lebron, la policía estatal de Massachusetts y los fiscales habrían tenido conocimiento de los planes de ICE, pero omitieron actuar para prevenir la interrupción del juicio.

“No estamos cuestionando la autoridad de ICE para arrestarlo. Lo que cuestionamos es que lo hicieron en plenas diligencias judiciales y no garantizaron su retorno”, declaró el abogado defensor Ryan Sullivan.

Esto ha avivado las sospechas sobre una posible colaboración implícita entre autoridades locales y federales, algo que la fiscalía estatal negó rotundamente.

La juez entra en escena: desacato y sanciones

La jueza Mark Summerville, visiblemente irritada por el procedimiento, desestimó los cargos contra Martell-Lebron el lunes y declaró al agente Brian Sullivan en desacato a la Corte: una medida poco común pero claramente simbólica del grado de infracción al debido proceso.

En su resolución, Summerville declaró:

“Hay pocas injusticias más graves que el impedir que alguien ejerza su derecho constitucional a un juicio con jurado.”

Este tipo de declaraciones refuerzan la percepción de que la intervención de ICE no solo fue incorrecta, sino que vulneró principios fundamentales del sistema legal estadounidense.

¿Qué viene ahora?

El caso sigue desarrollándose. La oficina del fiscal de distrito ha indicado que está examinando si cabe presentar cargos formales contra el agente federal. Además, organizaciones defensoras de los inmigrantes y los derechos civiles han comenzado a protestar y a solicitar cambios estructurales en la forma en la que ICE actúa en los tribunales.

También se espera que este suceso tenga ecos políticos, ya que muchos demócratas y algunos republicanos moderados ven con preocupación el regreso de políticas más duras sobre inmigración, mientras el Partido Republicano perfila su estrategia para la elección presidencial de 2028.

Precedentes similares: un patrón preocupante

No es la primera vez que ICE interrumpe procedimientos judiciales. Durante la administración Trump:

  • En Nueva York se documentaron al menos 75 intentos de detención en salas de justicia durante 2019.
  • En California, agentes intentaron detener a migrantes a las afueras de tribunales de familia y de tráfico.
  • Organizaciones como ACLU y Human Rights Watch han presentado documentos denunciando el efecto de estas prácticas en el derecho al debido proceso.

Desde el gobierno de Joe Biden, se intentó atenuar esta tendencia, pero el último episodio en Boston demuestra que las prácticas no han desaparecido.

Los derechos en juego: ¿quién protege el juicio justo?

El corazón del debate gira en torno a un principio legal básico: toda persona, independientemente de su estatus migratorio, tiene derecho a un juicio justo. La interferencia de ICE ha puesto en tela de juicio hasta qué punto este principio es respetado en la práctica.

Como indicó Sullivan:

“El gobierno tiene la obligación de que se haga justicia, no solo de castigar.”

El caso Martell-Lebron se convierte así en un símbolo del enfrentamiento entre las prerrogativas federales y el respeto a los derechos fundamentales dentro del sistema estatal de justicia.

La conversación está apenas comenzando, pero deja una pregunta resonando en los pasillos judiciales, políticos y sociales de EE. UU.: ¿Se puede realmente hablar de justicia mientras se permite que fuerzas federales secuestren procesos desde la sombra?

Este artículo fue redactado con información de Associated Press