Un bate y un dron: la surrealista escena en el béisbol de Grandes Ligas
Un bat boy se convierte en héroe improvisado al derribar un dron que interrumpió un juego de la MLB en Sacramento
Un lunes poco usual en el Sutter Health Park
El béisbol es, para muchos, un juego de paciencia, estrategia y rituales cuidadosamente repetidos. Pero la noche del lunes 31 de marzo de 2025 en el Sutter Health Park de West Sacramento rompió con todo eso. Cuando la paliza de los Chicago Cubs a los Athletics de Oakland (18-3) ya parecía la historia principal, un inesperado visitante volador pasó a ser el protagonista: un dron.
Lo que parecía una interrupción tecnológica sin mayor consecuencia se transformó en una escena de acción en miniatura gracias al veterano bat boy Stewart Thalblum, quien sin pensarlo demasiado, decidió intervenir y evitar que el dron se escapara... o hiciera daño.
El momento 'Hollywood' de Stewart Thalblum
De apenas 22 años, Stewart Thalblum ya es un veterano en su puesto: seis años como bat boy. Pero ninguna experiencia previa lo había preparado para enfrentar un dron que, como describió él mismo, parecía querer llevárselo en vuelo. "Traté de atraparlo por la parte de abajo y simplemente empecé a golpear sus alas con el bate para que no pudiera escapar", contó más tarde.
El momento ocurrió en la séptima entrada, mientras Seth Brown se encontraba al bate. De pronto, todos los ojos, incluidos los de los jugadores de los Cubs, se dirigieron hacia el objeto volador cerca de la barda del jardín izquierdo.
Con la seguridad sin respuesta inmediata, Stewart asumió responsabilidad. "Todos solo lo miraban. Nadie sabía a quién le correspondía actuar… Así que pensé, tal vez me toca a mí."
Una noche que pasó a la historia por razones inesperadas
Aunque los Cubs demolieron a los Athletics en un partido que fue dominado de principio a fin, lo que más se comenta aún es el incidente del dron. Craig Counsell, manager de los Cubs, lo resumió con una mezcla de humor e incredulidad: "Parece que el dron quería llevárselo a él también... eso es la vida en 2025."
El umpire Adrian Johnson no se había percatado del dron hasta que fue alertado por Counsell. El breve retraso fue suficiente para que Thalblum entrara en acción y se ganara el respeto de todos, incluso fuera del diamante.
¿Qué hacía un dron volando durante un juego de la MLB?
La aparición del dron plantea preguntas sobre la seguridad en eventos deportivos, especialmente en una época donde cualquier dispositivo tecnológico puede tener múltiples usos, desde grabación hasta espionaje o, en el peor de los casos, como distracción o amenaza.
No es ningún secreto que los drones han sido utilizados en otros eventos deportivos. En 2017, un dron provocó el retraso de un partido de la Liga Premier inglesa entre Southampton y Manchester United. En 2015, un incidente más polémico ocurrió en Serbia cuando un dron con una bandera nacionalista interrumpió un partido, lo que generó disturbios entre jugadores y aficionados.
Leyes más estrictas y seguridad reforzada
La Administración Federal de Aviación de EE.UU. (FAA por sus siglas en inglés) ya cuenta con normativas que prohíben el uso de drones cerca de eventos deportivos masivos sin autorización. Sin embargo, como lo demuestra este incidente, el acceso todavía es posible si se carece de medidas preventivas tecnológicas (como inhibidores de señal o radares de detección).
Y no es la primera vez que la MLB sufre una interrupción. En 2020, durante un partido entre los Mets de Nueva York y los Marlins de Miami, otro dron paró las acciones durante varios minutos. Este tipo de situaciones preocupa a los organizadores y se está convirtiendo en un problema recurrente.
¿Un incidente menor o un presagio de problemas mayores?
El hecho de que haya sido un bat boy el encargado de neutralizar el dron demuestra la vulnerabilidad de estos escenarios. Si bien en este caso todo terminó con una anécdota divertida y sin heridos, el potencial riesgo es muy alto, considerando las hélices filosas y la imprevisibilidad de un aparato no identificado.
Las ligas deportivas podrían verse obligadas a implementar medidas de defensa más sofisticadas. En algunos estadios europeos ya se utilizan drones anti-drones, basados en radiofrecuencia y seguimiento térmico. Estados Unidos aún está evaluando mecanismos similares en sus ligas mayores.
Padre orgulloso e hijo decidido
Mikey Thalblum, veterano encargado del clubhouse visitante de los Athletics, no pareció sorprendido por la valentía de su hijo. "Estoy orgulloso de él por muchas otras razones, no solo por detener un dron... es un buen chico y un excelente clubbie", dijo entre risas.
La familia Thalblum ha estado ligada al béisbol durante generaciones, y esta anécdota solo suma una página más a su historia. Stewart quizás no termine en Cooperstown, pero su nombre ya está tatuado en la crónica más surrealista que ha vivido el Sutter Health Park.
Las reacciones en redes sociales: del meme al héroe
Como era de esperarse, la escena se viralizó en minutos. GIFs y memes con Thalblum "derribando naves" o comparado con personajes como Luke Skywalker o Thor inundaron plataformas como Twitter, TikTok e Instagram. Un usuario resumió la escena con humor: “Necesitamos un NFT de ese momento ya”.
Otro tuit con más de 10 mil 'likes' decía: “MLB 2025: ahora con drones y bat boys Jedi.”
¿Se convertirá en tendencia?
Algunos expertos incluso especulan que este incidente empuje a la MLB a incorporar sistemas anti-drones obligatorios en todos los estadios. De acuerdo con la FAA, se están desarrollando nuevas tecnologías en colaboración con los departamentos de seguridad para prevenir el vuelo no autorizado sobre áreas sensibles.
Mientras tanto, los bat boys podrían recibir instrucciones adicionales, e incluso entrenamiento básico sobre tecnología aérea en caso de futuras eventualidades, aunque no es lo común en su manual de funciones.
La otra cara del juego y el béisbol en 2025
Si había dudas de que el béisbol necesitaba nuevas historias para conectar con las nuevas generaciones, la escena de Thalblum las disipó. Es un evento que mezcla tecnología, deporte, juventud y un toque de locura digna de los tiempos que vivimos.
En pocas palabras, una historia que aúna el espíritu del deporte tradicional con los desafíos de vivir en un mundo cada vez más digitalizado. Porque en 2025, hasta los bat boys tienen que estar listos para enfrentar drones entre el jardín izquierdo y la tercera base.