Stephen Curry resucita en Memphis con 52 puntos y un récord histórico

Una noche mágica de 'Chef Curry' impulsa a los Warriors en la carrera por los playoffs y lo coloca en el olimpo de los anotadores de la NBA

Stephen Curry, el guardia estrella de los Golden State Warriors, tuvo una de esas noches que hacen historia en la NBA. En su regreso a Memphis —donde meses antes había sufrido una de las peores derrotas de su carrera— el cuatro veces campeón de la NBA respondió con majestuosidad: anotó 52 puntos y conectó 12 triples para liderar a su equipo a una crucial victoria 134-125 sobre los Grizzlies.

Una redención épica: de los 0 puntos al festín triple

Para poner en perspectiva el rendimiento de Curry, basta recordar que la última vez que pisó el parquet del FedExForum fue anulado completamente, terminando sin haber encestado ni un solo tiro de campo, y los Warriors fueron aplastados por 51 puntos. Pero Curry, con humildad, aseguró que esa noche de diciembre ni siquiera pasaba por su mente: "Había olvidado eso, solo estaba enfocado en lo importante que era este juego para nosotros", comentó al finalizar el partido.

Desde el inicio mostró que esta noche sería diferente: anotó sus primeros cinco tiros, incluidos cuatro triples. Al descanso ya acumulaba 32 puntos y había acertado 8 de 10 tiros desde la línea de tres. Su actuación revitalizó a unos Warriors que ahora se colocan quintos en la Conferencia Oeste y ganan la serie de temporada contra Memphis (3-1), un detalle clave de cara a posibles desempates.

Una marca que solo Rick Barry había tocado

Lo que hace aún más impresionante la actuación de Curry es que apenas otro jugador en la historia de los Warriors había alcanzado una línea estadística similar: Rick Barry, quien en 1974 logró 64 puntos, 10 rebotes y 9 asistencias. Con 52 puntos, 10 rebotes y 8 asistencias, Curry se une a él en este exclusivo club.

Además, durante el partido también superó a Jerry West como el 25.° máximo anotador en la historia de la NBA. Conmovido, Curry declaró: "Me puse un poco emocional al respecto. Fue especial, en su memoria. Lo que significó para nuestra organización, para la liga, para el mundo del baloncesto... Él es el logo".

Reacción del entorno: Steve Kerr y Draymond Green con opiniones opuestas

El entrenador de los Warriors, Steve Kerr, quien ha sido testigo de muchas noches mágicas de Curry, no se reservó: "52 puntos con gente encima todo el partido... he estado viendo esto durante 11 años y cada vez me impresiona más. Es increíble", dijo, recordando que había visto una jugada particularmente espectacular en la que no pudo hacer más que reír y girarse incrédulo.

Por otro lado, su inseparable compañero Draymond Green fue más escéptico cuando se le preguntó si esta había sido la mejor actuación de Curry: "Hell, no. Ni de cerca", dijo entre risas. "He jugado con él durante 15 años. No puedo recordar cuál fue la mejor en este momento, pero esta no lo es".

El renacimiento tras el descanso por lesión

Una de las claves del espectacular desempeño del #30 fue su descanso reciente por una contusión pélvica. Aprovechó una semana completa fuera para recuperarse física y mentalmente. "La semana de descanso me ayudó. El tanque está bastante lleno", comentó.

Viste una almohadilla especial para proteger la zona lesionada, pero el tiempo fuera claramente lo revitalizó. Esto se tradujo en energía, fluidez y precisión quirúrgica desde más allá del arco. Con un ritmo envidiable, su mecánica de tiro parecía automática.

El valor de este triunfo en el contexto del Oeste

Este juego no fue solo espectáculo: fue también una victoria táctica vital en un Oeste tremendamente competitivo. Golden State, en plena lucha por evitar el play-in, adelanta a Memphis y, además, sellar la serie 3-1 les da, de facto, una ventaja de dos juegos ante los Grizzlies en caso de empate.

Con menos de dos semanas para finalizar la temporada regular, cada partido es clave, cada canasta cuenta. Y cuando tienes a Stephen Curry en modo leyenda, todo es posible para los Warriors.

El legado de Curry: más allá de los triples

Si bien su habilidad desde la línea de tres ha transformado al baloncesto moderno, la grandeza de Curry no radica solamente en su puntería. Su visión de juego, capacidad de crear espacio, liderazgo silencioso y humildad lo convierten en un jugador trascendental. Esta noche en Memphis fue una obra maestra de madurez y experiencia.

Pasar a figuras legendarias como Jerry West no es solo una cuestión de estadísticas, sino de impacto. Curry es eso: un revolucionario. El baloncesto no será igual después de él, y noches como la del 1 de abril de 2025 en Memphis lo sellan para siempre en la historia.

Como dijo Steve Kerr: "El tipo es increíble de ver". Y esa es la verdad. Stephen Curry no es solo un tirador excepcional; es un artista en movimiento, un rompecabezas difícil de resolver para los entrenadores rivales, y un regalo para los fanáticos de este deporte.

¿Todavía queda gasolina en el tanque?

Si bien muchos analistas habían comenzado a preguntarse si Curry podría seguir cargando con el peso ofensivo de su equipo a los 36 años, esta actuación parece ser una respuesta contundente. Es cierto que los años pesan, pero el repertorio de Curry también evoluciona. Está más inteligente, más preciso y, sobre todo, más motivado.

El calendario no será fácil para los Warriors, quienes aún deben enfrentar a equipos como Sacramento, Dallas y New Orleans. Pero si Stephen Curry se mantiene encendido, las posibilidades de soñar con un campeonato más siguen abiertas.

¿Estamos ante una nueva carrera tipo MVP encubierta? Difícil, dado el rendimiento de otras superestrellas como Nikola Jokic o Luka Doncic, pero sin duda, en noches como éstas, Curry demuestra que aún puede ser el mejor jugador sobre la cancha.

Los aficionados al baloncesto solo pueden dar gracias. Por noches como esta. Por jugadores como Curry. Y por un deporte que, de su mano, sigue evolucionando.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press