El futuro del baloncesto: Cameron y Cayden Boozer, la nueva era en Duke

Los gemelos Boozer, hijos del exjugador de la NBA Carlos Boozer, dominan el baloncesto de high school y van rumbo a crear historia en la NCAA con Duke

Desde el sur de la Florida hasta los históricos pabellones universitarios de la NCAA, los nombres de Cameron y Cayden Boozer están dejando una huella imborrable en el baloncesto juvenil estadounidense.

Estos gemelos, hijos del exjugador de la NBA Carlos Boozer, han guiado al instituto Christopher Columbus de Miami hacia una era de dominio total en el baloncesto escolar. Ahora que están por culminar su travesía en el high school, su siguiente capítulo los llevará a encabezar la próxima gran generación de Duke, una de las universidades más prestigiosas del baloncesto NCAA.

Cameron Boozer: más que un apellido

Si bien cargar con el apellido Boozer puede abrir puertas, Cameron se ha ganado su lugar legítimamente. Con 2.08 metros de estatura y un juego versátil, es el actual doble ganador del premio Gatorade al Jugador Nacional del Año, un galardón que han recibido leyendas como LeBron James, Kevin Love y Jayson Tatum.

En la temporada 2023-2024, Boozer promedia 22.6 puntos, 12 rebotes, 3.1 asistencias, 1.9 robos y 1.4 tapones por partido. Ha sido el motor indiscutible de un equipo invencible a nivel estatal, que alcanzó un récord de 27-3 y conquistó su cuarto título estatal consecutivo en Florida. De hecho, el Columbus High se ha convertido en sinónimo de campeonato en gran parte por la tenacidad y nivel de liderazgo de Cameron.

Una conexión de hermano a hermano: Cayden también brilla

Pero sería un error pensar que este es un espectáculo de un solo hombre. Cayden Boozer, su hermano gemelo, es un base de 1.93 metros con una visión de juego soberbia y una calma engañosa. Si bien describe que es más tímido que su hermano, en la cancha muestra temple, inteligencia estratégica y un dominio que recuerda a los grandes armadores del baloncesto universitario.

Su estilo de juego complementa a la perfección a Cameron. Mientras uno martillea la pintura, el otro dirige el equipo. Son tal para cual. Y aunque no estaban obligados a ir a la misma universidad, decidieron que era el movimiento correcto.

“Nos dimos cuenta al final del proceso: ‘¿Queremos hacer esto juntos? Sí, creo que deberíamos’. Y así fue.” – Cayden Boozer

Duke ya piensa en 2025... como campeones

Duke actualmente es un contendiente serio al título del torneo March Madness, pero lo interesante está en lo que se avecina. Con la posible partida de Cooper Flagg hacia la NBA tras una temporada estelar como freshman, la llegada de los Boozer representa una transición fluida para el programa de Durham.

Con el entrenador Jon Scheyer apostando por la juventud desde su nombramiento, la integración de freshmen de impacto se ha convertido en una tradición reciente de los Blue Devils.

“La edad es solo un número. Para nosotros, siempre se ha tratado de hacer las cosas de manera diferente”, dijo Scheyer luego de que su equipo accediera al Final Four con cinco titulares de primer año.

El hecho de que Duke tenga firmado un “reclutamiento cinco estrellas” encabezado por Cameron (quien es, según ESPN y 247Sports, el jugador N°1 del país), garantiza que la dinastía de la universidad continuará su camino hacia más campeonatos.

Un torneo nacional con sabor a NBA

Antes de aterrizar en Duke, sin embargo, los Boozer tienen una última contienda en el horizonte: el Chipotle Nationals, el torneo que reúne a las mejores escuelas de high school del país y que se celebrará en Fishers, Indiana. Entre los equipos presentes se encuentran Montverde Academy, IMG Academy, Link Academy y Long Island Lutheran —esta última con la presencia de Kiyan Anthony, hijo de Carmelo Anthony.

El ambiente no podría ser más NBA. Jermaine O’Neal dirige a Dynamic Prep; Malik Allen, asistente de los Heat, tiene a sus hijos en Montverde. Con nombres ilustres por doquier, el torneo sirve como antesala al Draft NBA.

Pero todos los focos, sin duda, estarán sobre los gemelos Boozer. Han sido figuras desde su primer año de secundaria y nunca han defraudado. “Están construidos para los grandes escenarios”, ha dicho más de un ojeador universitario.

Un mensaje más allá del espectáculo

Ambos hermanos no solo se destacan por su juego. Hablan con madurez, conscientes de las expectativas y presiones que conlleva su apellido, y lo manejan con gracia.

“Sigo muy lejos de alcanzar mis sueños. Ganamos en high school, pero quiero jugar en la universidad y, ojalá, llegar algún día a la NBA. Esto es solo el comienzo.” – Cayden Boozer

“Las expectativas externas no importan. Si escuchas el ruido de afuera, no juegas bien. Hay que enfocarse en cada partido.” – Cameron Boozer

En una era donde muchos jóvenes deportistas caen víctimas de la presión o se pierden por caminos sinuosos, los Boozer se mantienen firmes, enfocados y unidos. Su historia no es solo de talento, sino también de valores, de trabajo, de paciencia.

¿Por qué emocionarnos con su llegada a la NCAA?

Porque representan lo mejor del baloncesto juvenil: excelencia académica, ética deportiva, juego moderno, versatilidad posicional, fundamentos sólidos y liderazgo natural. La NCAA y la NBA necesitan nuevas estrellas con valores e identidad, y en Cameron y Cayden tienen no uno, sino dos nombres para apostar todo.

Además, su arribo llega en el momento preciso. Con el auge de las redes sociales, la explosión del baloncesto juvenil televisado y el regreso del interés por las historias familiares de legado NBA, el apellido Boozer puede resonar con tanta fuerza como lo hizo el de Curry, James o Ball.

El reinado Boozer apenas comienza

Desde su irrupción al panorama nacional, han sido observados, analizados y comparados. Pero si algo ha quedado claro tras sus años en el high school es que los Boozer llegaron para forjar su propio camino.

Y todo apunta a que ese camino los llevará, tarde o temprano, al Salón de la Fama del baloncesto FIBA, universitario o incluso profesional.

Pero eso es aún lejano. Hoy, están enfocados en un solo objetivo más inmediato…

“Tenemos que ganar el Nationals.” – Cameron Boozer

Y si los Boozer tienen una meta, hay buenas probabilidades de que la logren.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press