El destino incierto de TikTok en EE.UU.: ¿últimos días o nuevo comienzo?
La administración Trump, ByteDance y una puja multimillonaria por el futuro de la red social favorita de los jóvenes
Con una fecha límite que cada vez pesa más—el 5 de abril—TikTok se encuentra en el centro de una tormenta política, económica e ideológica sobre su permanencia en Estados Unidos. La plataforma propiedad de la compañía china ByteDance ha sido objeto de múltiples intentos de veto por parte del expresidente Donald Trump, quien ahora, en un giro dramático, asegura querer "ver a TikTok seguir con vida".
¿Por qué TikTok está bajo amenaza?
La preocupación principal del gobierno estadounidense se basa en la posibilidad de que TikTok esté recolectando datos sensibles de sus usuarios en el país y compartiéndolos con el gobierno chino. Aunque ByteDance ha negado esta acusación, el Congreso y la Casa Blanca han insistido en que la única salida es que TikTok sea vendida a una empresa con sede en EE.UU.
En enero de este año, la Corte Suprema ratificó una ley federal que ordena que ByteDance se deshaga de TikTok o enfrente una prohibición completa del servicio dentro del país. La plataforma incluso llegó a estar fuera de línea para usuarios de EE.UU. tras la decisión, aunque volvió a estar activa luego de que Trump interviniera con una orden ejecutiva para extender el plazo de venta hasta el 5 de abril.
Trump y TikTok: de villano a salvador
Durante su primer mandato, Trump intentó vetar TikTok por razones de seguridad nacional, pero tanto las cortes como las dificultades de negociación impidieron que dicho veto se concretara. Sin embargo, su postura ha cambiado en los últimos tiempos. Ahora no sólo está dispuesto a permitir que la app continúe operando en Estados Unidos, sino que busca jugar un rol protagónico en el proceso de venta.
Esto puede parecer contradictorio a primera vista, pero Trump ha explicado públicamente que TikTok pudo haber sido una herramienta clave para captar votantes jóvenes en las elecciones recientes. "Gané el voto joven por 36 puntos. Los republicanos normalmente no lo logran con ese grupo", afirmó el exmandatario.
Los interesados en comprar TikTok
El cambio de actitud de Trump abrió la puerta a una serie de propuestas gubernamentales y privadas para adquirir TikTok o al menos su operación dentro de Estados Unidos. Entre los potenciales compradores más destacados están:
- Perplexity AI, una startup de inteligencia artificial que propuso una fusión con TikTok.
- Frank McCourt, empresario y exdueño de Los Angeles Dodgers, quien lidera un consorcio de inversionistas con una oferta de $20 mil millones. Además, ha sumado al cofundador de Reddit, Alexis Ohanian, como asesor estratégico.
- Jesse Tinsley de Employer.com, asegura tener una oferta que supera los $30 mil millones e incluye al CEO de Roblox.
- Steve Mnuchin, exsecretario del Tesoro bajo Trump, también manifestó interés en formar parte del consorcio de compra.
- Rumble, la plataforma de video conocida por su enfoque hacia contenidos conservadores, publicó abiertamente su disposición para ser socia tecnológica de TikTok.
A estos candidatos se suma un rumor mencionado por Trump: que Microsoft ha mostrado renovado interés en la plataforma, lo cual sería un regreso interesante tras fallidas negociaciones similares en 2020.
La reacción de ByteDance y China
De momento, ByteDance no ha hecho pública su postura sobre vender TikTok, aunque en 2023 dejó claro que no estaba interesada en deshacerse de la división estadounidense. Además, se cree que el gobierno chino tendría que aprobar tal operación, lo que complica enormemente la probabilidad de que estas ofertas multimillonarias se concreten fácilmente.
La guerra comercial entre Estados Unidos y China sigue siendo el telón de fondo de esta historia. Las tensiones políticas, exacerbadas durante el mandato de Trump por la imposición de más de $360 mil millones en aranceles a productos chinos, nunca se disiparon por completo.
Una cuestión de control de datos
Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), el principal problema en torno a TikTok es la posibilidad de que su algoritmo y el acceso a los datos personales —ubicación, contactos, hábitos de consumo— puedan ser utilizados con fines de manipulación política o propaganda. TikTok ya cuenta con al menos 170 millones de usuarios en EE.UU., siendo una de las pocas plataformas capaces de competir con gigantes como YouTube e Instagram, especialmente entre la juventud.
¿Qué está en juego el 5 de abril?
Si TikTok no se vende para esta fecha, técnicamente el veto comenzaría a ser aplicado de nuevo en todo Estados Unidos. Sin embargo, Trump ha afirmado que está dispuesto a extender el plazo si lo considera necesario. "Hay mucho interés en TikTok. Tenemos muchos posibles compradores", dijo a bordo del Air Force One.
Al no haber detalles oficiales sobre cómo se aplicará exactamente este veto —o si ByteDance puede negociar más tiempo—, el panorama legal es tan incierto como el político. Lo que está claro es que no habrá simple continuidad: TikTok tendrá que transformarse, venderse o desaparecer del mapa digital estadounidense.
¿Y si TikTok desaparece?
Millones de influencers, músicos, pequeños negocios y marcas enteras dependen del alcance de TikTok para promocionar productos y generar ingresos. Por ejemplo, según Forbes, el 70% de los usuarios entre 18 y 24 años obtienen recomendaciones de compra directamente desde la app.
Para los usuarios, perder TikTok significaría una ruptura en su dieta digital diaria. Para las empresas emergentes y creadores de contenido, podría representar una pérdida catastrófica de visibilidad y monetización.
¿Tecnología libre o tecnología nacional?
Lo que sucede con TikTok es parte de una discusión más amplia sobre quién controla los datos y las herramientas digitales que usamos a diario. El caso recuerda, por ejemplo, al mismo debate que se ha dado en Europa con empresas como Huawei, vetadas por motivos de seguridad nacional.
En este contexto, TikTok es más que una red social de bailes virales. Es un campo de batalla en la guerra por el dominio tecnológico del siglo XXI. Si ByteDance logra mantener la app bajo su control, será una victoria para la globalización de servicios digitales. Pero si se ve obligada a vender, marcará un precedente de cómo los gobiernos pueden intervenir drásticamente en los negocios tecnológicos internacionales.
Mientras tanto, millones de usuarios esperan ansiosos el desenlace, preguntándose si pronto tendrán que despedirse de su querida app o si simplemente cambiará de dueño (y de algoritmo).
Fuente principal: declaraciones públicas del expresidente Trump en Air Force One, comunicados de ByteDance y reportes de prensa especializada como The Verge y Bloomberg.