Elecciones clave en EE. UU.: ¿Un referéndum anticipado sobre el poder de Trump?

Wisconsin y Florida se convierten en escenarios cruciales para evaluar el peso político de Trump y el futuro del Partido Republicano

La política estadounidense, nunca ajena al drama, se encuentra hoy en un punto de inflexión. A solo dos meses del segundo mandato de Donald Trump como presidente, los focos se centran en elecciones locales de alto contenido simbólico y estratégico. Desde la elección para la Corte Suprema de Wisconsin hasta elecciones especiales en Florida, estos comicios no son solo batallas regionales, sino pruebas decisivas para medir el músculo electoral del trumpismo y su capacidad para sostener narrativas e influencias políticas clave.

Wisconsin: ¿Otra batalla por el alma institucional del estado?

La carrera por un escaño en la Corte Suprema estatal de Wisconsin, técnicamente no partidista, ha escalado a niveles record de inversión y polarización. Con $90 millones de dólares invertidos en la contienda, según datos preliminares, esta elección ha llamado la atención nacional no únicamente por su importancia jurídica, sino por los apoyos políticos que la rodean.

El juez conservador Brad Schimel, respaldado por el expresidente Trump y el empresario Elon Musk, se enfrenta a Susan Crawford, impulsada por magnates liberales y el Partido Demócrata. Este enfrentamiento, que parece sacado de un guion de la Suprema Corte federal, se replica localmente con igual vehemencia.

¿Qué está en juego en la Corte Suprema estatal?

En Wisconsin, la Corte Suprema juega un papel fundamental a la hora de dirimir disputas electorales, configurar distritos y garantizar derechos sociales, como ocurrió recientemente con la anulación de una restricción al aborto impuesta por una ley del siglo XIX. El resultado de esta elección podría revertir los equilibrios judiciales alcanzados con la elección de Janet Protasiewicz —candidata respaldada por demócratas que ganó por 11 puntos porcentuales en 2023— y realinear la balanza hacia un conservadurismo más marcado.

El mapa electoral demócrata en Wisconsin: Milwaukee, Dane y más allá

Las grandes urbes, como Milwaukee y Madison (condado de Dane), siempre han sido fortines demócratas. En 2024, Kamala Harris obtuvo un 68% en Milwaukee y un 75% en Dane; su correlato senatorial, Tammy Baldwin, incluso mejoró esos márgenes en 2 puntos y se impuso en todo el estado. Mientras más amplio sea el margen demócrata ahí, mayor posibilidad tienen de equilibrar el terreno ante bastiones republicanos como los condados 'WOW': Washington, Ozaukee y Waukesha.

El otro campo de batalla: Green Bay y Sauk County

El condado de Brown, sede de Green Bay, es un retrato del votante indeciso: Trump ganó allí con un 52–53% mientras que algunos demócratas también han logrado victorias estratégicas. Lo mismo con Sauk, un condado moderado que ha caído generalmente del lado demócrata, salvo en 2016 y 2024, años en los que Trump ganó Wisconsin.

Florida: territorios seguros, pero atención a los matices

En paralelo, Florida trae otras dos contiendas relevantes: elecciones especiales para el reemplazo de los congresistas Mike Waltz y Matt Gaetz. Ambas zonas tradicionalmente conservadoras (Trump alcanzó más del 65% de los votos en 2024 en ambas) podrían parecer cerradas, pero los demócratas han igualado e incluso superado en recaudación a sus contendientes republicanos.

En palabras del Partido Demócrata, estos distritos podrían ser "canarios en la mina" que señalen si el dominio republicano empieza a resquebrajarse donde antes era impensable.

Escenarios claves: ¿dónde podría haber sorpresas?

  • 1er Distrito - Panhandle: Los cuatro condados que lo conforman no eligen a un demócrata desde 1960 (excepto en 1968, cuando apoyaron a George Wallace). Trump obtuvo en 2024 un 68% del voto.
  • 6to Distrito - Costa Atlántica: Similarmente, ha votado por los republicanos desde hace décadas. Waltz tuvo un 67%, Trump 65%.
  • Condados disputados: Escambia y Volusia, donde Trump 'solo' obtuvo 59% y 58%, respectivamente. Ahí podrían verse señales tempranas de un sorpresivo giro moderado o aumento de abstención conservadora.

Un tablero redefinido por el perfil y respaldo presidencial

Más allá de los márgenes locales, estas elecciones son leídas como un termómetro sobre la segunda era Trump. El juez Brad Schimel, por ejemplo, ha hecho apariciones públicas acompañado del exgobernador Scott Walker y ha recibido no solo el respaldo del expresidente, sino también de figuras como Elon Musk, centrado en consolidar una nueva ola conservadora institucionalizada.

El nombramiento de Dan “Razin” Caine: ¿Trampolín militar o peligroso precedente?

En paralelo con estas elecciones, Trump también está modificando las estructuras básicas del poder ejecutivo federal. Su elección de Dan "Razin" Caine como nuevo presidente del Estado Mayor Conjunto ha causado ruido en las altas esferas militares. Caine, un veterano piloto de F-16 con más de 2.800 horas de vuelo, carece técnicamente de los requisitos legales establecidos desde 1986 —no ha sido jefe de rama ni comandante de combate—, aunque estos pueden ser ignorados mediante una exención presidencial.

Este tipo de decisiones aumenta el escepticismo en sectores demócratas sobre una posible politización ulterior de las Fuerzas Armadas, exacerbado por la destitución previa del general CQ Brown Jr., acusado por la Casa Blanca de promover la diversidad institucional.

Chuck Schumer: ofensiva demócrata en territorio rojo

Por su parte, el líder de la mayoría en el Senado, Chuck Schumer, ha adoptado una postura más agresiva durante este ciclo electoral. Su estrategia: llevar el debate sobre los recortes presupuestarios al corazón de los distritos republicanos. Desde estaciones de enfermería en Staten Island hasta hogares de cuidados en Long Island, Schumer ha dado la cara para denunciar los recortes republicanos a Medicaid y Medicare como un ataque directo a las clases medias y los sectores más vulnerables.

“Tenemos que localizarlos. No es solo un número en el presupuesto, es la abuela de alguien que perderá su cobertura médica”, dijo Schumer frente a un grupo de enfermeras en Nueva York.

Demócratas y la nueva narrativa populista

La campaña democratizada de Schumer insiste en que los republicanos están pidiendo a la clase media sacrificar seguridad social, salud y educación para sostener recortes impositivos a las élites. Con influencers digitales, líderes comunitarios y senadores moderados y progresistas alineados detrás del mismo mensaje, los demócratas intentan reconstruir una narrativa que sufría de fragmentación tras compromisos impopulares en política exterior y presupuesto.

¿Qué sigue?

Estas elecciones, lejos de ser una simple jornada de voto regional, son una advertencia, una encuesta real disimulada bajo ropajes locales. La manera en que se vote hoy puede marcar el tono de lo que será la carrera presidencial en 2028 —e incluso condicionar los márgenes de maniobra del propio Trump en su nuevo mandato. ¿Logrará el trumpismo consolidar su hegemonía en las instituciones judiciales, legislativas y militares? ¿O asistirán los Estados Unidos a un sutil pero creciente rechazo táctico desde sus propios bastiones conservadores?

El lector atento sabrá contestar esas preguntas cuando escuche los resultados de Milwaukee, Green Bay o Volusia esta noche.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press