El renacer del baloncesto femenino universitario: UCLA y South Carolina luchan por la cima
Una mirada al poderío de UCLA y South Carolina rumbo al Final Four de la NCAA, en una edición histórica del March Madness femenino
El baloncesto femenino universitario está viviendo uno de sus momentos más vibrantes en varias décadas. Este 2025, dos potencias emergentes —UCLA y South Carolina— no solo han demostrado su valía al llegar al Final Four del torneo NCAA, sino que lo han hecho enfrentando retos de altos vuelos, plantando cara a las estadísticas y escribiendo nuevas páginas en la historia deportiva femenina.
UCLA rompe barreras y llega al Final Four
Con una actuación destacada de Lauren Betts, quien firmó 17 puntos, 7 rebotes y 6 bloqueos contra LSU, las Bruins alcanzaron su primer Final Four en la era de la NCAA femenina, algo que buscaban desde hace décadas. Aunque UCLA ganó el campeonato nacional en 1978, eso ocurrió antes de que la NCAA organizara torneos para equipos femeninos. Desde la inclusión oficial, esta es su primera participación en las semifinales nacionales.
Lauren Betts, con 2.01 metros (6 pies y 7 pulgadas) de altura, se ha convertido en una pesadilla para todas las defensas rivales. Venía de anotar 31 puntos y 10 rebotes en el Sweet 16 y 30 puntos más 14 rebotes en la segunda ronda, registros que solo otras dos jugadoras han logrado igualar en los últimos 25 años del torneo.
El camino de UCLA no fue fácil. Durante el segundo cuarto del juego ante LSU, Betts se vio obligada a sentarse en la banca al cometer dos faltas tempranas. Sin embargo, sus compañeras Gabriela Jaquez (18 puntos y 8 rebotes) y Timea Gardiner (15 puntos) tomaron el relevo ofensivo, permitiendo que el equipo se mantuviera al frente en el marcador.
Una secuencia clave ocurrió cuando, con el marcador ajustado 56-52 y menos de 4 minutos por jugar, Jaquez conectó un triple demoledor para estirar la ventaja de UCLA, dejando sin respuesta final a LSU. Esta victoria tuvo sabor a revancha para las Bruins, pues LSU las había eliminado en los octavos de final del año anterior.
South Carolina y su defensa campeona
Por su parte, South Carolina sigue siendo la gran referencia en el baloncesto universitario femenino. Con una victoria 54-50 sobre Duke, las dirigidas por Dawn Staley accedieron a su quinto Final Four consecutivo, manteniéndose en la ruta para defender la corona obtenida el año pasado.
“Esto no se trata de lucir bien, se trata de ganar. Y a veces, eso ocurre con defensa sucia, sudor y lucha”, declaró Staley tras el partido. “Ejecutamos el tipo de baloncesto que la situación requería.”
El jugador destacado del partido fue Chloe Kitts con 14 puntos, quien además fue nombrada la MVP de la región. South Carolina tuvo que remontar una desventaja de 42-38 al final del tercer cuarto y lo hizo con una ráfaga de 8-0 al inicio del último periodo que cambió por completo el rumbo del partido.
El equipo rival, Duke, liderado por Toby Fournier (18 puntos), mostró una férrea defensa, pero no pudo mantener la ventaja. South Carolina, acostumbrado a anotar más de 80 puntos por partido, tuvo que apoyarse principalmente en su defensa para sacar adelante un juego trabado. Su promedio ofensivo se redujo notablemente, pero la solidez para controlar el trámite del duelo dejó en claro que las campeonas no están dispuestas a ceder el trono fácilmente.
Dawn Staley: una entrenadora icónica
Staley no solo ha transformado a South Carolina en una dinastía deportiva, también se ha convertido en símbolo de liderazgo femenino. Tras el partido, protagonizó uno de los momentos más virales del torneo: firmó el pantalón de un bebé mientras los aficionados celebraban.
“Era la primera vez que me pedían algo así. Tenía la mano temblando”, dijo entre risas. Más allá de la anécdota, su influencia va más allá del parquet. En sus nueve años como entrenadora principal, acumula ya dos títulos nacionales (2017 y 2023) y con grandes posibilidades de sumar el tercero.
UCLA vs South Carolina: Una posible final digna de la historia
De mantenerse firmes, UCLA y South Carolina podrían encontrarse en una final que sería histórica. Dos planteles que representan lo mejor de dos escuelas que luchan por metas distintas: UCLA, buscando su primer título NCAA femenino; y South Carolina, con la posibilidad de convertirse en el primer equipo en repetir campeonato desde que UConn ganara cuatro seguidos entre 2013 y 2016.
UCLA enfrentará en semifinales al vencedor entre USC y UConn, mientras que South Carolina hará lo mismo ante el que gane entre Texas y TCU. La cita es el viernes por la noche en Tampa, Florida. El desenlace de este March Madness podría estar entre los más emocionantes en la historia del baloncesto universitario.
Momentos inolvidables y figuras emergentes
Este torneo no solo se ha destacado por los equipos, sino también por las individualidades que lo hacen brillar. Desde Flau'Jae Johnson de LSU, quien anotó 28 puntos pese a la derrota, hasta las emergentes figuras de USC y UConn, la NCAA femenina vive una efervescencia plena.
Además, las lesiones y el sacrificio han sido parte fundamental de estas historias. El caso de Aneesah Morrow, quien regresó al juego tras un fuerte golpe en la nariz (que en principio se creyó fractura), ejemplifica el compromiso total de las jugadoras.
Ranking, historia y el crecimiento del baloncesto femenino
Según Forbes, el torneo de la NCAA femenina ha tenido en 2024 un incremento del 27% en audiencia respecto al año anterior. Y con la inclusión de figuras como Caitlin Clark (Iowa), Angel Reese (LSU) o Azzi Fudd (UConn), el interés por este formato ha explotado entre los fanáticos más jóvenes.
Asimismo, las redes sociales y plataformas como TikTok o Instagram han permitido que las jugadoras se conviertan en íconos de marca con contratos NIL (Name, Image and Likeness), fenómeno que ha disparado el profesionalismo incluso antes de que lleguen a la WNBA.
Una generación insaciable
En comparación con la era pasada dominada por titanes como Tennessee o UConn, hoy el baloncesto universitario femenino atraviesa una mayor diversidad y paridad de talento. Equipos como Iowa, LSU, Virginia Tech, y ahora UCLA están confirmando que no hay camino fácil hacia la gloria.
Mientras tanto, las estadísticas consolidan a South Carolina como el equipo más regular de los últimos 5 años, con un récord combinado de 145 victorias y solo 15 derrotas desde 2020. ¿Podrán desbancar su hegemonía?
Sea cual sea el desenlace final, nadie puede discutir que el torneo de 2025 se ha convertido en una de las ediciones más electrizantes y competitivas del baloncesto NCAA femenino moderno.