Protestas en Gaza: El descontento contra Hamas en medio de la guerra
Una inusual manifestación en Beit Lahiya revela el hartazgo de los palestinos con el grupo que gobierna la Franja
Las protestas en la Franja de Gaza son inhabituales, especialmente cuando van dirigidas contra Hamas, el grupo militante que ha gobernado el territorio con puño de hierro desde 2007. Sin embargo, videos recientes que han circulado en redes sociales muestran a cientos de palestinos expresando su descontento contra la organización en medio de la devastadora guerra con Israel.
El estallido de la protesta en Beit Lahiya
El martes, en la ciudad de Beit Lahiya, ubicada en el norte de Gaza, cientos de palestinos salieron a las calles sosteniendo pancartas que decían "Basta de guerra", "Nos negamos a morir" y "La sangre de nuestros niños no es barata". En algunos videos, los manifestantes podían ser escuchados coreando: "¡Fuera Hamas!". Estos hechos constituyen una inusual muestra de descontento hacia la organización, que ha reprimido duramente la disidencia en el pasado.
Según activistas locales, los manifestantes fueron dispersados poco después por simpatizantes del grupo, quienes consideraron las protestas como un intento de deslegitimar la resistencia palestina en contra de Israel.
Una guerra cada vez más devastadora
El descontento estalló justo después de que Israel rompiera un alto el fuego con Hamas y lanzara una ofensiva masiva que ha dejado cientos de muertos. De acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, se estima que más de 50,000 personas han muerto desde el inicio del conflicto el 7 de octubre de 2023, cuando Hamas llevó a cabo una sorpresiva incursión en Israel que dejó alrededor de 1,200 muertos y 251 secuestrados.
Desde entonces, la ofensiva israelí ha devastado la Franja de Gaza, desplazando al 90% de la población en algún punto y sumiendo a los sobrevivientes en condiciones humanitarias extremas con bloqueos de alimentos, combustible y medicinas.
El control de Hamas y la represión de la disidencia
Hamas tomó el poder en Gaza tras ganar las elecciones legislativas de 2006 y, un año después, expulsó a la Autoridad Nacional Palestina en un violento enfrentamiento. Desde su llegada al poder, ha ejercido un férreo control, reprimiendo a críticos, periodistas y activistas pro derechos humanos.
Los testimonios de habitantes de Beit Lahiya revelan un creciente resentimiento hacia el gobierno de Hamas, no solo por las condiciones de la guerra, sino también por la corrupción y mal manejo de los recursos. “Nos quedamos sin comida, sin medicinas, sin seguridad. ¿Dónde está Hamas? Solo buscan su propio beneficio”, dijo un residente bajo condición de anonimato.
El futuro incierto de Gaza
El conflicto entre Israel y Hamas no parece tener una solución a corto plazo. Israel ha prometido continuar su operación hasta que Hamas libere a los rehenes restantes, abandone el poder y sea desarmado por completo. Por su parte, Hamas mantiene la exigencia de un alto el fuego duradero e intercambio de prisioneros antes de cualquier negociación.
Mientras tanto, los habitantes de Gaza se encuentran atrapados entre dos frentes en guerra: una potencia militar que los bombardea y un gobierno autoritario que suprime cualquier tipo de disidencia. Las protestas en Beit Lahiya podrían ser solo la primera señal de una creciente fractura dentro del propio territorio gobernado por Hamas, aunque el miedo a la represión podría disuadir a muchos de alzar la voz.