El valor del control: Cómo algunos lanzadores desafían la obsesión por la velocidad en la MLB
En una era donde la velocidad de los lanzamientos es cada vez más alta, algunos pitchers han encontrado formas de destacar sin depender del poder.
Un juego que evoluciona hacia la velocidad
El béisbol de las Grandes Ligas ha experimentado una transformación en los últimos años. Cada vez es más común ver lanzadores que superan las 100 millas por hora con regularidad, haciendo de la velocidad un estándar en la élite del deporte. Según Statcast, en la temporada pasada hubo 125 pitchers con una recta de cuatro costuras por encima de las 96 mph, casi el doble que en 2018.
Sin embargo, no todos los lanzadores encajan en esta tendencia. Algunos, como Cody Bradford de los Texas Rangers, han encontrado el éxito utilizando la precisión y el movimiento del lanzador como sus principales armas. A pesar de promediar una velocidad de 89.8 mph con su recta, Bradford registró una efectividad de 3.54 en la última temporada.
Dominando el juego sin la velocidad extrema
Bradford, al igual que otros lanzadores de “baja velocidad”, compensa la falta de potencia con control y variedad en sus lanzamientos. Brent Suter, relevista de los Cincinnati Reds, apenas alcanza las 86.4 mph, pero aun así ha logrado establecerse en la MLB con una efectividad de 3.15 en 47 apariciones la temporada pasada.
Según el presidente de operaciones de béisbol de los Rangers, Chris Young, este estilo de juego sigue siendo valioso. “La velocidad es una ventaja competitiva sin duda, pero no lo es todo. La clave está en la mezcla de lanzamientos, el control y la ejecución de cada pitcheo”, declaró Young, quien en su carrera como lanzador tenía una recta inferior a las 90 mph.
Greg Maddux y el arte del pitcheo estratégico
Uno de los más grandes exponentes de este enfoque fue el miembro del Salón de la Fama, Greg Maddux. Con una recta que rara vez superaba las 90 mph, Maddux dominó a los bateadores con control excepcional, inducción de contacto débil y un conocimiento supremo de la zona de strike. Hoy en día, pocos lanzadores siguen este camino, ya que el béisbol moderno prioriza el ponche sobre la eficiencia en los outs.
El manager de los Reds, Terry Francona, ha enfatizado la importancia de este enfoque: “Muchos creen que si no consigues ponches, no estás lanzando bien. Pero yo creo que si puedes inducir contacto débil y mantener el control del juego, puedes lanzar muchas entradas y ser igual de valioso”.
El desafío de mantenerse en las Grandes Ligas
A pesar de la efectividad de estos lanzadores, muchos enfrentan dificultades para mantenerse en la MLB. Por ejemplo, Dane Dunning fue pieza fundamental en la rotación de los Rangers durante su temporada de campeonato en 2023, pero tras un desempeño irregular en 2024, fue enviado a ligas menores. En su lugar, el equipo optó por pitchers jóvenes como Jack Leiter y Kumar Rocker, quienes han superado las 100 mph en sus lanzamientos.
Esto demuestra que, aunque los lanzadores de baja velocidad pueden tener éxito, deben trabajar constantemente en la mejora de su comando y estrategias de lanzamiento para mantenerse en el más alto nivel.
La importancia de la extensión y engaño
Muchos lanzadores que no dependen de la velocidad han encontrado en la extensión y el engaño una manera de ser efectivos. La extensión mide qué tan cerca de home sueltan la pelota, lo que puede hacer que una recta parezca más rápida de lo que realmente es. Bradford, por ejemplo, se encontraba dentro del percentil 94 en extensión el año pasado.
Bailey Falter, lanzador de los Pittsburgh Pirates, quien solo alcanza el percentil 18 en velocidad de recta, se encuentra en el percentil 98 en extensión, lo que le permite que su recta de 90 mph parezca una de 93 mph para los bateadores.
Adaptándose para sobrevivir
Para estos pitchers, la clave no es solo la habilidad mecánica, sino también la mentalidad. Tyler Rogers, un relevista submarino de los San Francisco Giants, comentó que aceptó desde temprano en su carrera que nunca lanzaría con la misma velocidad que otros relevistas, pero aprendió a maximizar el movimiento y la ubicación para obtener outs.
Brent Suter, con casi una década en la MLB, destacó: “La convicción detrás de cada lanzamiento es lo que más importa. No necesito tirar a 98 mph si puedo lograr el mismo efecto con movimiento y precisión”.
¿Hacia dónde va el pitcheo en la MLB?
La tendencia actual de la MLB favorece a los lanzadores con la mayor velocidad posible, y las estadísticas muestran que más pitchers jóvenes están apostando por el poder. Sin embargo, siempre habrá un lugar para aquellos que sepan dominar el arte de lanzar. Como dijo el propio Bradford: “Si puedes seguir mezclando bien tus lanzamientos y mantener el control del juego, el beisbol sigue siendo un juego de ajedrez”.
¿Será posible que veamos más lanzadores como Maddux en el futuro? En un deporte cada vez más dominado por la velocidad, los pitchers que desafían esta tendencia continúan demostrando que hay más de una forma de dominar en el montículo.