Trump firma orden ejecutiva para reformar elecciones en EE.UU.: ¿Un avance o una amenaza a la democracia?

El presidente exige pruebas documentales de ciudadanía y la recepción de votos solo hasta el día de la elección, desatando un intenso debate

El presidente Donald Trump ha dado un paso audaz y controvertido en su cruzada contra los procesos electorales en Estados Unidos. Mediante una orden ejecutiva firmada recientemente, el mandatario impone nuevas restricciones a las elecciones federales, incluyendo la exigencia de pruebas documentales de ciudadanía para registrarse como votante y la obligación de que todos los votos sean recibidos antes del Día de la Elección.

Las nuevas condiciones impuestas por la orden ejecutiva

La orden de Trump argumenta que Estados Unidos ha fallado en “hacer cumplir las protecciones electorales básicas y necesarias”, instando a los estados a trabajar con agencias federales para compartir listas de votantes y perseguir crímenes electorales. Además, establece que a los estados que no cumplan con estas normas se les podría retirar financiamiento federal.

Uno de los cambios más significativos y polémicos incluidos en la orden es la exigencia de pruebas documentales de ciudadanía, lo que va en línea con la propuesta legislativa republicana SAVE Act, aún pendiente en el Congreso. Aunque el fraude electoral es escaso y penalizado con severidad, los republicanos lo defienden como un mecanismo necesario para restaurar la confianza pública en las elecciones.

Preocupaciones sobre la privación del derecho al voto

Sin embargo, los grupos en defensa de los derechos de los votantes han expresado su alarma sobre el impacto de esta medida. Según un informe de 2023 del Brennan Center for Justice, aproximadamente el 9% de los ciudadanos en edad de votar —equivalente a 21.3 millones de personas— no tienen fácilmente disponible una prueba de ciudadanía.

Además, se teme que esta medida afecte especialmente a las mujeres casadas que han cambiado su apellido tras el matrimonio. En New Hampshire, un estado que ya implementó requisitos similares, muchas mujeres experimentaron trabas burocráticas en las recientes elecciones locales debido a que sus certificados de nacimiento aún reflejan su apellido de soltera.

¿El fin del voto por correo después del Día de Elección?

Actualmente, 18 estados y Puerto Rico aceptan boletas enviadas por correo que lleguen después del Día de la Elección, siempre que estén selladas antes de la fecha límite. La nueva orden ejecutiva de Trump enfatiza que los votos deben ser “emitidos y recibidos” para la fecha de la elección, una medida que probablemente afectará a miles de votantes, incluidos militares en el extranjero y personas con dificultades de movilidad.

Resistencia y desafíos legales

El anuncio no tardó en generar oposición. La secretaria de Estado de Colorado, Jena Griswold, calificó la orden de “una arma ilegal de la administración para suprimir el voto” y prometió defender los derechos de los votantes en los tribunales.

Desde un punto de vista legal, la Constitución de Estados Unidos otorga a los estados la autoridad principal sobre elecciones, aunque el Congreso tiene cierto margen de regulación con leyes como la Ley de Derechos Electorales. Expertos en derecho constitucional advierten que la orden ejecutiva podría enfrentar desafíos en tribunales, dado que el poder federal sobre las elecciones tiene límites definidos.

El trasfondo político: ¿genuina preocupación o estrategia electoral?

Más allá de las cuestiones legales, esta orden refleja un patrón constante en la retórica de Trump. Desde su derrota en 2020 ante Joe Biden, el expresidente ha insistido repetidamente, sin pruebas, en que hubo fraude electoral masivo. Se ha enfocado particularmente en desacreditar la votación por correo, a pesar de su creciente popularidad entre los votantes republicanos.

Algunas figuras conservadoras han aplaudido la medida. Brad Raffensperger, secretario de Estado de Georgia, elogió la orden como “un gran primer paso para la integridad electoral en el país”. Otros políticos republicanos, como el representante Bryan Steil, afirman que la nueva orden ayudará a evitar interferencias en las elecciones estadounidenses.

¿Qué sigue?

Es casi seguro que esta orden ejecutiva enfrentará múltiples demandas en los próximos meses. Con elecciones en el horizonte, su implementación —y las batallas legales que desatará— podrían definir el tono para la contienda política del 2024.

Mientras Trump impulsa su visión de la “integridad electoral”, el país se encuentra ante una encrucijada: ¿será esta una medida para reforzar la seguridad de las elecciones o terminará marginando a millones de votantes legítimos? La respuesta dependerá, en gran parte, de los tribunales y de la reacción de los votantes en las urnas.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press