Trump elimina financiamiento para investigaciones sobre salud LGBTQ+: ¿Un retroceso para la ciencia?

El gobierno de EE.UU. ha puesto fin a decenas de subvenciones para proyectos científicos enfocados en la salud de la comunidad LGBTQ+, lo que ha generado críticas y preocupación en el ámbito académico.

Un golpe a la investigación en salud LGBTQ+

La administración de Donald Trump ha cancelado al menos 68 subvenciones de investigación otorgadas por los Institutos Nacionales de Salud (NIH), afectando a 46 instituciones y sumando cerca de $40 millones en financiamiento. Estas subvenciones estaban dirigidas a estudios sobre la salud de la comunidad LGBTQ+, incluyendo investigaciones sobre prevención del VIH, cáncer, suicidio juvenil y salud ósea.

Según un portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), la medida busca restaurar el estándar de “ciencia basada en evidencia”, lo que ha sido interpretado como un ataque ideológico contra investigaciones enfocadas en minorías sexuales. La decisión no solo afecta a instituciones médicas y académicas, sino que también reduce la cantidad de datos disponibles sobre la salud de la comunidad LGBTQ+ en los EE.UU.

Investigaciones detenidas y consecuencias a largo plazo

Uno de los proyectos afectados es el del Laboratorio de Políticas LGBTQ+ de la Universidad de Vanderbilt, el cual hacía un seguimiento de la salud de más de 1,200 personas LGBTQ+ mayores de 50 años. Tara McKay, líder del proyecto, explicó que gran parte del financiamiento ya había sido utilizado, pero que la renovación de la subvención en abril estaba en riesgo debido a la cancelación.

“Las investigaciones que hemos realizado han generado datos valiosos usados para entrenar a médicos en la atención de personas LGBTQ+, lo que ha mejorado el acceso a exámenes preventivos y otros cuidados médicos indispensables”, afirmó McKay. “La cancelación de estos fondos pone en peligro los avances alcanzados y podría llevarnos décadas atrás en términos de conocimiento sobre la salud de esta comunidad”.

Investigadores en crisis: la pérdida de una generación de científicos

Simon Rosser, investigador de la Universidad de Minnesota, cuya financiación también fue cancelada, advirtió que esta decisión podría marcar el fin de varias líneas de estudio fundamentales sobre cáncer en hombres homosexuales y bisexuales.

“Ya no tenemos a nadie estudiando el cáncer en la comunidad LGBTQ+ en Estados Unidos”, sentenció Rosser. “Cuando el gobierno cancela todas las subvenciones relacionadas con minorías sexuales, está frenando el descubrimiento científico para todos”.

Además del impacto en el conocimiento médico, Rosser enfatizó que la cancelación de estas subvenciones significa la pérdida de oportunidades para jóvenes investigadores, muchos de los cuales podrían verse obligados a abandonar sus líneas de estudio. “Estamos perdiendo toda una generación de científicos dedicados a estudiar la salud LGBTQ+”, advirtió.

Un mensaje preocupante para la comunidad científica

Las cartas de terminación de los fondos justificaron la decisión alegando que las investigaciones eran “no científicas” o “no beneficiaban a la mayoría de los estadounidenses”. Investigadores afectados han criticado esta percepción, argumentando que el impacto de la ciencia no se mide únicamente en términos de la mayoría, sino en el beneficio general que aportan los estudios médicos a distintos grupos poblacionales.

Tara McKay expresó lo que siente muchos en la comunidad investigadora: “Mi proyecto ha sido acusado de no beneficiar al pueblo estadounidense. Pero, ¿acaso las personas LGBTQ+ no son también estadounidenses?”

El efecto dominó en la atención médica y la política de salud pública

Más allá de los círculos académicos, la cancelación de estos fondos podría tener repercusiones en la salud pública. Investigaciones previas han demostrado que la falta de estudios sobre la comunidad LGBTQ+ impacta directamente en la calidad de la atención médica que reciben sus miembros. Sin información específica sobre sus necesidades, los médicos pueden carecer de conocimiento para brindar la mejor atención.

“Esto no solo afecta a la comunidad LGBTQ+, sino a todo el sistema de salud”, explica McKay. “Cada vez que perdemos datos sobre un grupo poblacional, estamos limitando nuestra capacidad de abordar problemas de salud de manera efectiva”.

A medida que la administración Trump continúa con su política de recortes a investigaciones que considera ideológicas, los defensores de los derechos LGBTQ+ y la comunidad científica advierten sobre las consecuencias a futuro. Sin respaldo gubernamental, muchos estudios se verán interrumpidos, dejando preguntas cruciales sin respuesta.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press