La Infraestructura en EE.UU.: Un Reto Permanente Entre Inversión y Deterioro

El informe cuatrienal de la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles ofrece notas mixtas sobre el estado de carreteras, energía y agua potable en el país.

La infraestructura de Estados Unidos ha sido objeto de preocupación durante décadas, con inversión insuficiente, proyectos inconclusos y mantenimiento deficiente. El informe cuatrienal de la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles (ASCE) ha otorgado al país una calificación de “C”, una ligera mejora en comparación con evaluaciones anteriores, pero aún lejos de ser aceptable.

¿Cuáles son los principales problemas?

El informe analiza varias categorías de infraestructura, incluyendo carreteras, puentes, agua potable, ferrocarriles y energía. Aunque algunas áreas han mejorado gracias a la inversión realizada durante la administración de Joe Biden, el progreso sigue siendo insuficiente para cubrir el déficit acumulado.

  • Carreteras: A pesar de una inversión de $591 mil millones desde 2021, la calificación de las carreteras sigue siendo baja, con un D+. Malas condiciones generan más costos para los conductores, con reparaciones de vehículos y pérdida de tiempo en el tráfico.
  • Agua potable: Se mantiene en C-. La crisis relacionada con la contaminación por plomo y PFAS sigue sin resolverse en muchas comunidades.
  • Energía: Ha retrocedido de C- a D+. La creciente demanda de centros de datos y vehículos eléctricos añade presión a una red ya sobrecargada.
  • Ferrocarriles: Aunque históricamente ha sido un punto fuerte, retrocedió a B- luego del accidente químico en Ohio en 2023.

El reto de la inversión y el financiamiento

El Infrastructure Investment and Jobs Act, aprobado en 2021, destinó $550 mil millones a nuevas inversiones, pero esta financiación caduca en 2026. A pesar de ello, la brecha de infraestructura sigue siendo de $3.7 billones en la próxima década.

Además, la financiación suele ser puntual y no continua. Mike Steenhoek, director ejecutivo de la Soy Transportation Coalition, explica que “si deseamos hacer que los dólares del contribuyente rindan más, necesitamos mayor previsibilidad y continuidad en la financiación”.

Impacto en la vida diaria y la economía

Las deficiencias en infraestructura afectan directamente a los ciudadanos de múltiples maneras:

  • Carreteras en mal estado aumentan el costo del mantenimiento vehicular.
  • Retrasos en aeropuertos y ferrocarriles generan pérdidas económicas y frustración.
  • Fallos en el suministro eléctrico ponen en riesgo alimentos y negocios.
  • Problemas en el suministro de agua potable pueden generar problemas de salud pública.

Darren Olson, presidente del informe de ASCE, menciona: “Mejorar la infraestructura es una inversión que fortalece la economía y reduce el impacto de desastres naturales”.

Soluciones innovadoras y políticas públicas

Expertos como Clifford Winston, del Brookings Institution, sugieren enfoques alternativos además del gasto público. Por ejemplo, el uso de precios dinámicos en carreteras congestionadas podría reducir el tráfico y la necesidad de nuevas autopistas. Un ejemplo de esto es Nueva York, que ha implementado peajes en zonas altamente concurridas para desincentivar el uso innecesario de vehículos.

Por otro lado, algunas innovaciones tecnológicas pueden ayudar a optimizar el mantenimiento. Sensores inteligentes en puentes y carreteras pueden predecir fallas antes de que se conviertan en problemas graves, reduciendo costos a largo plazo.

El debate político detrás de la infraestructura

El gobierno de Donald Trump ha criticado algunas inversiones en infraestructura verde realizadas por la administración de Biden, generando incertidumbre sobre el futuro del financiamiento. Por ejemplo, el intento de reducción del personal del Servicio de Parques Nacionales podría afectar la calidad de los parques, que han visto una leve mejora en su calificación, de D+ a C-.

El desafío ahora es mantener la inversión en infraestructura a largo plazo sin caídas abruptas en el financiamiento cada vez que hay un cambio de administración.

Conclusión: ¿Qué futuro le espera a la infraestructura de EE.UU.?

Si bien se han hecho avances, la infraestructura de EE.UU. sigue en una posición vulnerable. Sin una estrategia clara y constante de inversión, el país podría enfrentar costos aún mayores en el futuro debido a fallos inesperados en carreteras, energía y agua potable.

El debate clave es cómo lograr un modelo de financiación estable y políticas públicas efectivas para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y fortalecer la competitividad económica global de EE.UU.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press