Alina Habba: De Abogada de Trump a Fiscal Federal en Nueva Jersey
La polémica figura legal asume un nuevo papel en la administración de Donald Trump.
Un nombramiento que genera controversia
El presidente Donald Trump nombró a Alina Habba, su exabogada defensora y actual asesora de la Casa Blanca, como la principal fiscal federal interina de Nueva Jersey. La designación de Habba ha provocado diversas reacciones debido a su estrecha relación con el exmandatario, su inexperiencia en tribunales federales y sus declaraciones políticas.
¿Quién es Alina Habba?
Habba, quien cumplió 41 años recientemente, ha trabajado en un bufete de abogados en Nueva Jersey, cerca del club de golf de Trump en Bedminster. Su papel en la esfera legal de Trump incluyó la defensa en varios casos civiles y su actuación como portavoz en algunos juicios mediáticos, como el de difamación de E. Jean Carroll.
A pesar de su lealtad a Trump, Habba ha sido criticada por su falta de experiencia en tribunales federales. Durante el mencionado juicio de Carroll, el juez Lewis A. Kaplan la reprendió en múltiples ocasiones por errores procesales y legales.
Un enfoque polémico de la fiscalía
Durante su primera declaración como fiscal federal interina, Habba afirmó que planea trabajar con la Fiscal General Pam Bondi en la agenda de Trump de “América Primero”. Además, criticó a los líderes demócratas de Nueva Jersey, como el senador Cory Booker y el gobernador Phil Murphy, por el manejo del crimen en ciudades como Newark y Camden.
Sin embargo, funcionarios de Camden han señalado que los índices de criminalidad han alcanzado su nivel más bajo en 55 años, mientras que Newark ha registrado una disminución en homicidios a pesar del aumento general del crimen en 2024.
Un futuro incierto para la oficina de Habba
El nombramiento de Habba plantea preguntas sobre el futuro de la oficina del fiscal estadounidense en Nueva Jersey. Su falta de experiencia federal podría representar un desafío en casos de alto perfil. Además, su enfoque combativo y alineado políticamente podría generar tensión dentro del Departamento de Justicia.
Por otro lado, su cercanía a Trump podría fortalecer su posición si el magnate republicano logra volver a la Casa Blanca en las elecciones de 2024. De momento, su reto inmediato será demostrar que puede desempeñarse con independencia y eficacia en un cargo fundamental para la justicia federal.