Turistas detenidos en la frontera de EE.UU.: ¿Un nuevo patrón de hostilidad migratoria?
Casos recientes de turistas europeos retenidos en EE.UU. generan dudas sobre el trato a visitantes extranjeros.
El aumento de las detenciones de turistas en EE.UU.
Recientemente, varios turistas europeos han sido detenidos en puntos fronterizos de EE.UU., generando incertidumbre y preocupación entre los viajeros internacionales. Entre los casos más notorios se encuentran Lucas Sielaff, un alemán detenido en la frontera con México, y Jessica Brösche, otra turista alemana que permaneció seis semanas bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses.
Estos casos no son aislados. En la frontera con Canadá, una mochilera galesa pasó tres semanas detenida antes de poder regresar a su país. Asimismo, una ciudadana canadiense con visa de trabajo en EE.UU. fue retenida por doce días antes de ser deportada.
Un trato inesperado para ciudadanos de aliados históricos
Las restricciones migratorias no son nuevas en EE.UU., pero las detenciones prolongadas de turistas procedentes de Europa Occidental y Canadá despiertan dudas sobre un cambio en la política migratoria. Pedro Rios, director del American Friends Service Committee, afirma que en más de dos décadas trabajando en la frontera nunca había visto situaciones similares con viajeros de estos países.
“No se justifica el trato inhumano que recibieron. La única explicación es que hay un ambiente anti-inmigrante más agresivo en la actualidad”, comentó Rios.
El caso de Lucas Sielaff: De vacaciones a la detención
Lucas Sielaff llegó a EE.UU. el 27 de enero con un permiso de turista de 90 días bajo el programa de exención de visa. Planeaba disfrutar de su tiempo con su prometida, Lennon Tyler, residente en Las Vegas. Sin embargo, su viaje tomó un giro inesperado cuando decidieron hacer una excursión de cuatro días a Tijuana para atender a la mascota de Tyler, que requería una cirugía veterinaria.
Al regresar a EE.UU. el 18 de febrero, solo 22 días después de su llegada inicial, un oficial fronterizo lo acusó de residir ilegalmente en EE.UU. A pesar de que Sielaff explicó que estaba de paso, fue separado de su prometida, esposado y finalmente enviado al Centro de Detención de Otay Mesa en San Diego, donde pasó más de dos semanas en condiciones adversas.
¿Un cambio de postura migratoria?
Desde la llegada de la administración de Donald Trump, se han implementado medidas más estrictas en el control de migrantes y visitantes extranjeros. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) defendió sus decisiones argumentando que los turistas detenidos habían sido considerados “inadmisibles”, pero sin aclarar los criterios exactos.
“No entendemos la razón de estas decisiones ni por qué fueron detenidos en lugar de ser simplemente denegados en la frontera,” declaró Rios.
Estas políticas restrictivas generan una atmósfera de incertidumbre. De hecho, la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) emitió un comunicado advirtiendo a su comunidad estudiantil internacional que evitaran viajes innecesarios en vista de los cambios en los requisitos de reingreso.
El impacto psicológico y económico
Más allá de la humillación de ser esposados y tratados como delincuentes, los turistas enfrentaron un impacto psicológico importante. Sielaff mencionó que sufre pesadillas debido a su estancia en la detención y está considerando buscar ayuda psicológica.
Además, las deportaciones forzadas han supuesto costos financieros significativos para los afectados. En el caso de Sielaff, su prometida tuvo que comprar un boleto de avión de última hora para que él pudiera regresar a Alemania, un gasto de más de $2,700 dólares.
Turismo en EE.UU.: ¿Un riesgo creciente?
Estos incidentes han provocado reacciones negativas en el ámbito internacional. Becky Burke, la mochilera galesa que sufrió una situación similar, relató en redes sociales su experiencia, generando una ola de comentarios de viajeros que ahora consideran evitar EE.UU. como destino turístico.
Este tipo de tratamiento también ha motivado respuestas oficiales. David Eby, el primer ministro de Columbia Británica, dijo que las detenciones recientes han incrementado la sensación de incertidumbre entre los ciudadanos canadienses sobre la relación con EE.UU. y sus políticas migratorias impredecibles.
Una demanda en camino
En el caso de Lennon Tyler y Lucas Sielaff, la pareja ha decidido llevar su caso a los tribunales. Tyler planea demandar al gobierno estadounidense por el trato recibido mientras intentan rehacer sus planes de boda. Según Tyler, es poco probable que su prometido regrese a EE.UU. para casarse después del trauma sufrido.
“Nadie está a salvo ahora al viajar a EE.UU. como turista.” dijo Sielaff, reflejando el profundo impacto emocional que ha dejado su detención.
Con los sucesivos incidentes de detención de turistas europeos y canadienses, crece la percepción de una política de frontera más hostil que podría afectar la industria turística estadounidense en el futuro.