Amtrak en la encrucijada: Renuncia de su CEO y el futuro del tren en EE.UU.
La salida de Stephen Gardner, el impacto de las políticas de Trump y la sombra de la privatización
Un cambio repentino en el liderazgo de Amtrak
Stephen Gardner, director ejecutivo de Amtrak, anunció su renuncia de manera abrupta esta semana, en un movimiento que podría estar ligado a la necesidad de mantener el respaldo de la administración de Donald Trump. En su declaración, Gardner afirmó que su decisión tenía como objetivo garantizar que Amtrak siguiera disfrutando de la “plena fe y confianza” del gobierno actual. Sin un reemplazo inmediato, la compañía ferroviaria enfrenta incertidumbre en su liderazgo.
Elon Musk y la idea de privatizar Amtrak
La salida de Gardner coincide con recientes declaraciones de Elon Musk sobre la posibilidad de privatizar Amtrak y el Servicio Postal de EE.UU. En una conferencia de tecnología de Morgan Stanley, Musk mencionó que Amtrak es “un poco vergonzoso” al compararlo con servicios ferroviarios de países como China, donde los trenes de alta velocidad dominan la industria.
Estas declaraciones se alinean con la postura de la administración Trump, que ha impulsado la reducción del gobierno federal y la eficiencia gubernamental. La idea de privatizar Amtrak ha sido debatida por años, con argumentos a favor y en contra sobre la viabilidad de una transición hacia una gestión privada.
El papel de la administración Trump
Según reportes de Reuters, fuentes cercanas a la situación sugieren que Gardner fue presionado para que renunciara por petición de Trump. Durante su primer mandato, el expresidente ya había intentado reducir el presupuesto de Amtrak, argumentando que los subsidios federales eran excesivos.
El Secretario de Transporte, Sean Duffy, emitió un comunicado en el que criticó las operaciones ferroviarias en Washington D.C., pidiendo a la administración de Amtrak que “limpie Union Station” y que ayude a erradicar la crisis de indigencia y criminalidad en la zona.
El resurgimiento de Amtrak tras la pandemia
Pese a los desafíos políticos y financieros, Amtrak ha experimentado un repunte significativo en sus operaciones tras los estragos de la pandemia de COVID-19. En el año fiscal 2024, la compañía reportó un récord histórico de 32.8 millones de viajes de pasajeros, un aumento del 15% en comparación con 2023 y superando la marca anterior de 32.4 millones en 2019.
Los ingresos por boletos alcanzaron los 2,500 millones de dólares, reflejando un aumento del 9%. Además, la compañía redujo sus pérdidas operativas a 705.2 millones de dólares, una mejora del 9% en términos interanuales.
¿Hacia dónde se dirige Amtrak?
Amtrak ha sido un pilar del transporte de pasajeros en EE.UU. desde su fundación en 1971, proporcionando conexiones ferroviarias esenciales en el noreste y más allá. Sin embargo, su dependencia de subsidios federales y la falta de infraestructura de alta velocidad la han relegado detrás de otros sistemas ferroviarios globales más modernos.
En un país donde predomina la cultura del automóvil y el transporte aéreo, Amtrak enfrenta el reto de modernizarse sin perder su papel clave en la conectividad interurbana. Con la sombra de la privatización y la presión del gobierno, la renuncia de Gardner podría ser un punto de inflexión en la historia del tren de pasajeros en Estados Unidos.
La pregunta sigue en el aire: ¿se dirigirá Amtrak hacia una privatización o buscará fortalecer su modelo público con inversiones federales para competir con los sistemas ferroviarios de otras naciones? El debate apenas comienza.