Trump vs. el Poder Judicial: ¿una amenaza a la independencia judicial en EE.UU.?

El expresidente Donald Trump intensifica su enfrentamiento con la justicia al pedir la destitución de un juez federal. ¿Estamos ante una crisis constitucional?

El choque entre Trump y el juez Boasberg

El expresidente Donald Trump ha vuelto a apuntar su artillería verbal contra el sistema judicial estadounidense. En esta ocasión, su objetivo ha sido el juez de distrito James E. Boasberg, quien bloqueó una de sus políticas migratorias más recientes. La disputa entre Trump y Boasberg ha llevado al expresidente a pedir el impeachment del magistrado, lo que ha desatado una nueva tormenta política.

Boasberg dictaminó la suspensión de las deportaciones bajo la Ley de Extranjeros Enemigos de 1798, una norma que Trump invocó para justificar la repatriación de inmigrantes presuntamente afiliados a bandas criminales como el Tren de Aragua. Como respuesta a la decisión judicial, el expresidente arremetió en su plataforma Truth Social, calificando a Boasberg como un “agitador” y sugiriendo su destitución.

La inusual solicitud de un impeachment judicial

En los Estados Unidos, la destitución de jueces federales es un proceso extremadamente raro. De acuerdo con los registros de la Judicatura estadounidense, solo 15 jueces han sido sometidos a impeachment en la historia, y únicamente 8 han sido removidos de sus cargos. Para que ocurra, la Cámara de Representantes debe aprobar la acusación con una mayoría simple, y luego el Senado, con una mayoría de dos tercios, debe condenar al juez para su destitución.

Trump ha hecho del ataque al poder judicial una parte clave de su estrategia política, especialmente cuando los tribunales han puesto freno a algunas de sus iniciativas más controversiales. Sin embargo, la petición de destitución de Boasberg ha sido rápidamente criticada por expertos legales, quienes advierten que representa una amenaza a la independencia judicial, pilar fundamental del sistema democrático.

Reacciones y posibles consecuencias

La comunidad jurídica ha respondido con preocupación. Marin Levy, profesora de derecho en la Universidad de Duke, declaró que “estamos viendo un intento de un poder del gobierno de intimidar a otro para que no desempeñe su deber constitucional”. Por otro lado, defensores de Trump, como Elon Musk, han respaldado su postura y han alentado la remoción del juez.

Algunos republicanos en el Congreso ya han expresado su intención de presentar artículos de impeachment contra Boasberg y otros jueces que han emitido fallos desfavorables para la agenda de Trump. No obstante, la probabilidad de que el Senado, de mayoría demócrata, apruebe tales destituciones sigue siendo baja.

¿Se avecina una crisis constitucional?

Históricamente, la separación de poderes ha sido un principio fundamental de la democracia estadounidense. La presunta “desobediencia” de la administración Trump respecto a la orden de Boasberg, en la que sigue realizando deportaciones pese a la prohibición judicial, ha llevado a algunos analistas a advertir sobre una posible crisis constitucional.

A medida que Trump sigue liderando la contienda por la nominación republicana para 2024, sus constantes ataques al poder judicial podrían tener repercusiones de largo alcance. Si gana la presidencia nuevamente, podría intentar una reconfiguración del sistema judicial que favorezca sus políticas.

Lo que está ocurriendo ahora con Boasberg y el poder judicial es una muestra de la creciente inestabilidad política en los Estados Unidos. ¿Se mantendrá la independencia del sistema judicial, o estamos viendo el inicio de una era de mayor confrontación entre el Ejecutivo y la Justicia?

Este artículo fue redactado con información de Associated Press