El inesperado calvario de los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams
Lo que comenzó como una misión de ocho días terminó siendo una odisea de nueve meses en el espacio
Una misión que se alargó más de lo planeado
El 5 de junio de 2024, los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams hicieron historia al convertirse en los primeros en viajar a la Estación Espacial Internacional (EEI) a bordo de la cápsula Starliner de Boeing. Lo que inicialmente se planeaba como una misión de ocho días, se convirtió en una estancia de nueve meses debido a fallos técnicos en la nave que impidieron su regreso a la Tierra.El problema con la cápsula Starliner
El lanzamiento desde la base de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral fue exitoso, y la cápsula alcanzó la órbita sin contratiempos. Sin embargo, al momento de efectuar el acoplamiento con la EEI, las cosas comenzaron a complicarse. Los propulsores fallaron y se detectaron fugas de helio en la nave. Boeing ya había identificado algunas fugas menores antes del lanzamiento, pero nadie anticipó que podrían convertirse en un problema mayor. Debido a la gravedad del problema, los ingenieros de la NASA decidieron mantener a los astronautas en la EEI mientras investigaban más sobre las fallas de la Starliner. Esto resultó en una prolongación indefinida de la misión hasta que se hallara una solución segura.Experiencia y resiliencia de los astronautas
Wilmore y Williams no son astronautas comunes. Ambos tienen una amplia trayectoria en la aviación militar: Wilmore es piloto de combate, mientras que Williams es piloto de helicópteros. A pesar de la inesperada extensión de su misión, ambos se mantuvieron positivos y activos en la estación espacial. Durante su estadía, no solo participaron en múltiples experimentos científicos, sino que también realizaron una caminata espacial. Williams, en particular, rompió un récord mundial al convertirse en la mujer con más tiempo acumulado en caminatas espaciales.El impacto en sus familias
A pesar de su entusiasmo en el espacio, la situación fue difícil para sus seres queridos en la Tierra. Wilmore, un devoto cristiano y miembro activo de su iglesia en Houston, perdió gran parte del último año de preparatoria de su hija menor. Williams, por su parte, tenía a su madre mayor preocupada, además de extrañar a sus dos perros labradores. Ambos astronautas contaban con comunicaciones diarias con sus familias a través de Internet y videoconferencias, pero admitieron que estar lejos de casa durante tanto tiempo fue lo más difícil de la misión.El plan de regreso
Ante la imposibilidad de utilizar la Starliner, la NASA decidió traer a Wilmore y Williams de regreso a la Tierra mediante una cápsula de SpaceX. La cápsula Dragon fue adaptada con dos asientos adicionales para que los astronautas pudieran aprovechar el vuelo de retorno de la nueva tripulación de la EEI. Finalmente, con la llegada de los reemplazos a la estación, Wilmore y Williams pudieron abordar la cápsula Dragon y poner rumbo a casa. El viaje culminó con un amerizaje exitoso en la costa de Florida, desde donde fueron trasladados a Houston para su recuperación.Recuperación y reintegración
Después de pasar tanto tiempo en el espacio, los astronautas necesitarán rehabilitación. Aunque realizaban ejercicios diarios en la EEI para mantener la fuerza muscular, el regreso a la gravedad terrestre siempre implica un proceso de ajuste. Además, las regulaciones de la NASA establecen que astronautas en estas condiciones no pueden conducir durante cierto tiempo para evitar accidentes derivados de debilidad muscular o desorientación.Lo que más extrañaban
Cuando se les preguntó qué era lo primero que harían al regresar, Williams mencionó su deseo de sacar a pasear a sus perros y nadar en el océano, mientras que Wilmore quería volver a ministrar en su iglesia y pasar tiempo con su familia.El futuro de la Starliner
El fracaso de la cápsula Starliner plantea serias preguntas sobre la viabilidad del programa de vuelos tripulados de Boeing. Con SpaceX consolidándose como la opción más confiable para la NASA, Boeing enfrenta la presión de corregir estos problemas si quiere asegurar futuros contratos de transporte espacial. La experiencia de Wilmore y Williams nos recuerda que, a pesar de los avances tecnológicos, el espacio sigue siendo un entorno difícil e impredecible. Pero también destaca la resiliencia y espíritu indomable de quienes se aventuran más allá de la Tierra. Este artículo fue redactado con información de Associated Press