Grecia recupera el grado de inversión: el fin de una crisis de deuda de 15 años

Moody’s eleva la calificación de Grecia, marcando el cierre de un ciclo económico y la vuelta a la normalidad financiera europea

El regreso de Grecia a la inversión confiable

Después de una crisis de deuda que se prolongó por más de 15 años, Grecia finalmente ha recuperado el grado de inversión según la agencia calificadora Moody’s. La agencia elevó la calificación crediticia del país de Ba1 a Baa3, sacando oficialmente los bonos griegos del estatus de «basura» o junk bonds. Esta decisión se tomó en base al notable progreso económico del país, que ha superado las expectativas en términos de consolidación fiscal y estabilidad política.

El Ministro de Finanzas, Kostis Hatzidakis, celebró la noticia, afirmando que esta mejora «marca el cierre de un gran ciclo para la economía griega y certifica el retorno del país a la normalidad europea». A su vez, el primer ministro Kyriakos Mitsotakis reafirmó el compromiso del gobierno con las reformas que continúan atrayendo inversión, generando empleo y fomentando el crecimiento sostenible.

La crisis que hundió a Grecia

El colapso económico de Grecia comenzó en 2010, cuando el país reveló que había falsificado datos financieros para ocultar su nivel real de deuda. Como resultado, los mercados reaccionaron negativamente y el país fue empujado a una crisis fiscal severa que obligó a los inversores a retirar capital. Eventualmente, Grecia tuvo que solicitar tres rescates financieros internacionales, administrados por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los rescates vinieron acompañados de estrictas medidas de austeridad, que, aunque lograron estabilizar la economía, dejaron a la población lidiando con desempleo masivo y recortes severos en el gasto público. En su momento más crítico, la deuda nacional superó el 200% del PIB.

Una recuperación sorprendente

Desde 2020, la deuda de Grecia ha ido disminuyendo progresivamente y se espera que este año caiga por debajo del 150% del PIB, según proyecciones del Banco Central griego. Moody’s citó tres factores clave en su decisión de mejorar la calificación del país:

  • Finanzas públicas fortalecidas: Grecia ha superado las expectativas en la reducción de su déficit y ha mantenido un superávit primario.
  • Reformas institucionales y estabilidad política: Un gobierno pro-reformas ha impulsado mejoras en la administración fiscal y en la recaudación de impuestos.
  • Plan de reducción de deuda: El país ha sabido controlar sus gastos y mejorar la tributación, lo que ayudó a mantener el compromiso de reducción de deuda.

Moody’s fue la última de las grandes calificadoras en restablecer el grado de inversión para Grecia, luego de que S&P Global Ratings y Fitch lo hicieran en 2023.

¿Qué significa esto para los griegos?

El regreso al grado de inversión traerá una serie de beneficios para Grecia, incluyendo:

  • Menores costos de endeudamiento: Al mejorar la confianza en la economía griega, el país podrá pedir préstamos a tasas de interés más bajas.
  • Mayor inversión extranjera: Los fondos internacionales que solo invierten en países con grado de inversión podrán considerar a Grecia como destino de inversión.
  • Estabilidad económica: Una economía fortalecida generará mayor confianza entre empresas y consumidores, promoviendo el crecimiento del país.

Sin embargo, estos avances no han sido suficientes para mitigar el descontento social. El gobierno de Mitsotakis ha enfrentado protestas y huelgas masivas, derivadas de la gestión de un desastre ferroviario ocurrido hace dos años. La reciente crisis política llevó a una reestructuración del gabinete, en la cual el ministro de Finanzas, Kostis Hatzidakis, dejó su cargo a Kyriakos Pierrakakis.

El futuro de Grecia tras la recuperación del grado de inversión

A pesar del éxito en términos de calificación crediticia, Grecia todavía enfrenta desafíos significativos. La deuda sigue siendo alta en comparación con otros países de la eurozona, y el crecimiento debe mantenerse para evitar otra crisis de confianza.

Mitsotakis ha prometido continuar con reformas estructurales, impulsar la productividad y garantizar que el país siga en la senda del crecimiento. Con este hito alcanzado, el desafío a corto plazo será convertir la estabilidad financiera en mejoras tangibles para la ciudadanía.

Este artículo fue redactado con información de Associated Press