Austria forma nuevo gobierno de coalición sin la ultraderecha
Tras cinco meses de negociaciones, el Partido Popular Austriaco, los Socialdemócratas y los liberales Neos logran un acuerdo histórico
Un pacto centrista en tiempos de incertidumbre
Austria ha logrado conformar un nuevo gobierno de coalición después de un período de negociaciones récord de 129 días. El Partido Popular Austriaco (ÖVP), los Socialdemócratas (SPÖ) y el partido liberal Neos han sellado un acuerdo para gobernar juntos, dejando fuera a la ultraderecha del Partido de la Libertad (FPÖ), que obtuvo la mayor cantidad de votos en las elecciones del 29 de septiembre de 2024.
La formación del gobierno marca una nueva etapa en la política austríaca, con Christian Stocker, líder del ÖVP, asumiendo el cargo de canciller. La necesidad de estabilidad y el temor a que unas nuevas elecciones reforzaran a la ultraderecha impulsaron a estos tres partidos a encontrar un punto de unión.
El auge y fracaso de la ultraderecha
El FPÖ, con su discurso antiinmigrante y euroescéptico, logró el 28.8% del voto, convirtiéndose en la primera fuerza del país. Herbert Kickl, su líder, fue encargado de formar un gobierno, pero su intento de pactar con el ÖVP fracasó debido a diferencias fundamentales en políticas clave.
El colapso de sus negociaciones abrió la puerta para que los partidos moderados retomaran el control y evitaran que Austria se incluyera en la lista de países gobernados por fuerzas populistas de derecha radical.
Un gobierno con mayoría ajustada
La nueva coalición tiene una frágil mayoría en el Parlamento, con solo 92 de los 183 escaños. Este escenario puede generar desafíos en la implementación de reformas y estabilidad gubernamental. Sin embargo, la inclusión de Neos, con 18 escaños, refuerza la viabilidad del acuerdo y da al gobierno una imagen más moderna y pro-europea.
Neos, un partido liberal de tendencia centrista, nunca antes había participado en un gobierno nacional, lo que representa una apuesta arriesgada pero renovadora para Austria.
Los retos del nuevo gobierno
- Economía y Finanzas: Austria enfrenta el desafío de mantener su crecimiento mientras equilibra su déficit fiscal y responde a las incertidumbres globales.
- Migración: La inmigración ha sido un tema central en la política austríaca, con el FPÖ promoviendo políticas más restrictivas. El nuevo gobierno deberá encontrar medidas que satisfagan tanto a su electorado moderado como a un sector más conservador de la población.
- Relación con la Unión Europea: La coalición deberá reforzar los lazos con Bruselas y garantizar que Austria siga desempeñando un papel clave dentro del bloque.
Aunque el acuerdo representa una derrota para la ultraderecha, la alianza centrista aún tendrá que demostrar su capacidad de gobierno. La fragilidad de su mayoría y el desafío de conciliar las distintas posturas políticas dentro de la coalición serán clave en los próximos años.