Elon Musk y su influencia en el gobierno de EE.UU.: ¿una nueva era o una crisis en la burocracia?
Las órdenes de Musk desatan el caos en la burocracia federal y generan un debate sobre su papel en la administración de Trump.
La administración de Donald Trump ha traído consigo cambios drásticos en la forma en que se gestiona el gobierno federal. Sin embargo, pocas figuras han generado tanta polémica como Elon Musk, quien se ha convertido en un asesor clave del presidente. Sus decisiones y tácticas de gestión han generado inquietud en la burocracia federal, que ahora enfrenta un nivel de escrutinio sin precedentes.
Elon Musk y la exigencia de reportes de actividad
Todo comenzó cuando la Oficina de Administración de Personal (OPM, por sus siglas en inglés) envió un correo electrónico a los empleados del gobierno con el asunto: "¿Qué hiciste la semana pasada?". Este requerimiento, inspirado por Musk, pedía a los trabajadores que enviaran un informe breve con sus logros semanales. La medida causó confusión y molestia entre los empleados, quienes recibieron información contradictoria sobre si la orden era opcional o mandataria.
El secretario de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que más de un millón de empleados respondieron al correo, lo que representa menos de la mitad de la fuerza laboral federal estimada en 2.4 millones de personas. Esto desató una reacción aún mayor de Musk, quien criticó a quienes no cumplían con la solicitud a través de su plataforma X (anteriormente Twitter), calificando la tarea como "trivial" y burlándose del creciente desempleo en Washington.
Conflicto interno y miedo en la burocracia federal
El ambiente dentro del gobierno se ha vuelto tenso. Algunos empleados reportaron haber recibido instrucciones contradictorias sobre la validez de la solicitud de informes. Mientras algunos funcionarios aseguraban que era opcional, otros temían represalias por no cumplir con la orden.
Musk, lejos de calmar la situación, continúo presionando con mensajes en redes sociales en los que insinuaba que haría todo lo posible por reducir el gasto gubernamental a niveles aún más bajos. Para algunos, esto es parte de una estrategia para combatir el despilfarro en la administración pública; para otros, se trata de una peligrosa erosión de las instituciones gubernamentales.
El impacto en la política y la opinión pública
Las encuestas sobre la influencia de Musk en el gobierno revelan una profunda división en la sociedad estadounidense. Según datos de CNN, un 50% de los consultados considera "negativo" que Trump le haya dado un papel prominente a Musk. En contraste, solo un 33% lo ve como algo positivo.
Otro estudio realizado por The Washington Post e Ipsos indica que los estadounidenses están divididos en partes iguales entre quienes creen que Musk está eliminando gastos innecesarios y quienes consideran que está afectando programas esenciales.
Reacciones políticas: apoyo y rechazo
Dentro del Partido Republicano, algunos miembros han expresado su apoyo a Musk y a su método de "gestión eficiente". La congresista Lisa McClain declaró que "los votantes pidieron cambios, y se los estamos dando". Sin embargo, hay otros funcionarios republicanos preocupados por el impacto que esta política podría tener en sus distritos.
Por otro lado, desde el ala demócrata, las críticas han sido contundentes. Muchos legisladores han tachado las acciones de Musk como un “ataque directo” a los trabajadores federales y a la estabilidad de la administración pública.
¿Qué sigue para la burocracia federal?
Mientras el gobierno continúa navegando la controversia, trabajadores federales se preguntan qué más podría venir. Alina Habba, miembro del equipo de Trump, advirtió que la exigencia de informes semanales podría volverse algo habitual dentro del gobierno. "Si no puedes hacer eso por una semana, no hay excusa. Se te puede dar un día más, pero debes poder responder", dijo.
Con Musk impulsando medidas que parecen más alineadas con la administración de una empresa privada que con una burocracia estatal, queda por ver si estas prácticas ayudarán a eliminar la ineficiencia o si desencadenarán una crisis mayor dentro del gobierno de EE.UU.